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domingo, 20 de noviembre de 2011

Dampyr caperucita y el Lobo Scout

Había una vez una joven que vivía en la linde de un bosque...
Su nombre era Dampyr, poseía una serie de facultades que la hacían especial y diferente, y por tanto, inaceptada por sus semejantes. Era conocida entre sus amigas como la viuda negra, pues sin saber muy bien como, todos sus pretendientes morían al poco tiempo, victimas de una hemorragia fatal entre sus brazos. Dampyr era la causa de la muerte prematura y por ello lamía las heridas de los jóvenes, pensando que el dulce sabor de la sangre era el ultimo regalo que ellos le daban.

Por eso, a modo de recordatorio de cuan peligroso eran sus besos, siempre llevaba una caperuza color rojo sangre cuando cruzaba el bosque, a modo de advertencia para los osados que anhelasen pretenderla.

Todas las noches, Dampyr cruzaba el bosque cubierta con su caperuza hasta el hogar de Hell, para que esta proporcionase los carbones que en el plenilunio Dampyr encendería en su habitación, buscando encontrar el calor que de forma natural se le negaba...

Aquella noche, Dampyr caminaba por el bosque como cada mes, pensando en el calor que siempre ansiaba en las frías noches de invierno... en los cadáveres que en la fosa se retorcían por su causa, secos de sangre, en su maldición por sentirse joven, rápida y fuerte...sin tener en cuenta que un grupo de Scout estaba acampando aquella noche por la zona.

Caminaba despacio a pesar de que era consciente de que el bosque estaba ocupado por aquellos humanos, amantes de la naturaleza; y pensaba en quien podría ser su próxima caza cuando, sin saber muy bien de donde, escucho el ruido de unos pasos que probablemente buscaban ser escuchados por Dampyr. 
Si es un Scout -pensó Dampyr- me alimentaré de su sangre...solo por tener la osadía de acecharme en mi territorio...

Sin embargo, algo diferente a lo que pensó quiso atacarla desde la copa de un árbol...algo que no podía ser un simple humano,algo con demasiadas agallas para atacarla a pesar de la advertencia de la caperuza que la ensalzaba como la viuda negra del bosque.

Y de pura suerte, ese ser cayó de la copa del árbol desde una altura increíble, errando el golpe fatal y...
era solo un Scout¡¡ un "Scout" que se atrevía a espiarla?? a ella?...y que hacía allí arriba? la había visto cruzar y se había escondido allí para no ser visto? o acaso intentaba... No,no,... era solo un humano...un humano de sangre liquida y caliente...

Dampyr sonrió ante la osadía de aquel humano, el cual con el hombro herido la miraba desde el suelo...la miraba...y por primera vez en su vida, Dampyr sintió pena por lo que podría haber sido su víctima y sin saber muy bien por que, intento ayudar al Scout herido.

Orgulloso¡¡ -Pensó entre dientes- el Scout se levanto sin ayuda de Dampyr,desapareciendo veloz entre la espesura del bosque... Había huido de ella, que por primera vez mostraba su lado amable...y ni siquiera mencionó su nombre para que Dampyr pudiese recordarle...

Muchas lunas pasaron y Dampyr no podía evitar preguntarse por aquel Scout, que bajo la luna casi llena y herido huyo de ella... Recordaba su rostro ensombrecido por el dolor, sus fuertes manos y sus dispares e inquietantes ojos...tiernos, duros y e imperecederos.

Por que tanta importancia para un casual del destino? -Se preguntaba- Y pidió consejo a Hell, pero su mirada era un hielo que quemaba...habló con las Moiras, pero el tapiz estaba tan sucio de sangre que no se podía leer... Así que decidió seguir su eterno vagar por las noches...
No sabia por que se preocupaba por un suceso de unos segundos con un humano...

Hasta que de nuevo, en una noche de plenilunio, Dampyr, con su caperuza color rojo sangre, se adentro en la negrura del bosque sin producir ningún sonido más allá del de su propia respiración...

Caminaba atenta al bosque y sus peligros, con el miedo a la oscuridad, como siempre, oculto en la penumbra que le proporcionaba la luz de la luna llena y con los sentidos despiertos...oculta bajo su capucha. 

Sentía un frío aterrador, un frío natural que poco a poco, a medida que se adentraba en el bosque, disminuía...y esto la inquietaba, pues solo los carbones de Hell podían descongelar el frío de sus entumecidos huesos...

Escucho en la lejanía el sonido de un corazón, que con ritmo tranquilo bombeaba sangre tan ardiente como el magma. Su tamaño debía de ser descomunal y a cada paso que daba, más seguridad tenia de que el ser que poseía ese corazón sabia de su llegada al bosque, su bosque... y la llamaba.

Dampyr se creció ante el peligro, dispuesta a pelear por lo que era suyo...y adopto la postura defensiva que desde pequeña usaba. Descubrió su rostro, arqueo su cuerpo, sacó sus incisivos...y empezó a correr, dispuesta a morder, desgarrar y apoderarse de aquella gran fuente de poderosa sangre. Corrió, y corrió siguiendo su instinto depredador, atenta al bombeo incesante y cada vez más cercano del latido...
Su instinto la llevo a un claro en el mismo corazón del bosque...

Dampyr freno en seco al verle.

Allí estaba el Scout de aquella vez, sin heridas... 
Bajo la luna llena, la miraba desafiante con una sonrisa peligrosa en los labios. Su pecho, desnudo, estaba cubierto por un vello antinatural de ser humano.
Caminó descalzo hacia Dampyr. Su andar era seguro y a pesar de su forma humana, algo inquietaba a la joven, la cual se hallaba presa bajo el peso de esa mirada.

El Scout, a pesar de su aire intimidador, inspiraba en Dampyr una mezcla de curiosidad y sensación de peligro a partes iguales. Dampyr cerro los ojos, intentando descifrar el misterio de aquel ser, y sintió que respiraba sobre ella, olfateando su miedo a ser la presa por primera vez en la vida.

Y en un atisbo de valor, alzo la mano, escuchando de nuevo el latido de ese gran corazón, y el río de sangre cálida que corría por sus venas.Quiso morder...y mordió....pero lo hizo suavemente, sin desgarrar la dura piel del hombre, al igual que el hacia con ella, oliendo cada centímetro de su piel, sin miedo alguno...buscándose y jugando a ser mordidos y a morderse...y el calor de el aumentaba, transformando la piel en otra cosa...

Los dedos de Dampyr se fundieron con el pelaje de algo similar a una bestia, que sin saber muy bien por que, se dejaba acariciar por la pequeña sanguijuela que sabia que era Dampyr. La bestia rugió, pero Dampyr estaba demasiado absorta en el calor que le proporcionaba...demasiado extasiada oliendo la sangre cercana...y atacó solo por instinto...
A través del denso pelaje de la bestia manó la sangre, una sangre como ninguna otra...

Dampyr abrió los ojos, separándose al instante, y descubrió que entre sus colmillos había encontrado un lobo... Un lobo que triplicaba su tamaño. De un denso pelaje negro como la noche, colmillos tan grandes como su cabeza...un ser peligroso como ella, como el bosque que habitaba...
Pero Dampyr no quiso huir. Aquel ser la había llamado de forma inconsciente, le había dado su sangre sin miedo, le había mostrado su lado humano... Así que quiso permanecer junto al calor de su corazón por todas las noches venideras.

Y cada luna llena, Dampyr acude al bosque junto al gran Lobo, donde se alimentan mutuamente para que el resto del mes, sus formas humanas puedan cohexistir sin que Dampyr sienta el frío eterno que la condena...y el Scout pueda controlar el fuego de su lobo interior...


miércoles, 5 de octubre de 2011

La sangre equivocada


La sangre tan preciada que con ansia bebió Erzsebeth, fue expulsada por su boca, derramandose por sus labios como un torrente de fuego liquido que quemo todo a su paso.

Sangre muerta, coagulada, fría e insípida. Eso era. Beber de un no muerto no era plato de buen gusto.

Tras destriparlo y posar sus fríos labios en el tajo abierto de su estomago, le pareció el manjar más exquisito, con la textura más dulce y fina que había probado en su vida. La sangre manaba sin piedad, llenándole la boca, el rostro, el pelo e incluso la cara ropa de diseño.

Pero en una fracción de segundo, la herida se cerró cruelmente, dejando a Erzsebeth con el ansia del hambre, con el pavor de lo consumido,...y llegó un dolor de estomago que la hizo retorcerse sobre el pavimento. Tras las primeras bocanadas lo comprendió. Aquel ser era tan inhumano como ella soñaba serlo.

El hombre la tomo por el pelo, lleno de sangre que se empezaba a secar, formando una costra seca y maloliente, y la arrastró a la oscuridad del callejón. Allí desgarro su ropa, dejándola semidesnuda junto a sus lágrimas.La chiquilla lloraba desconsoladamente, y entre temblores, suplicaba piedad. Solo quería "alimentarse" del placer que proporciona la sangre humana, pues era conocedora del poder curativo de esta.
Era portadora de Porfiria desde niña, y nunca pudo estar bajo la luz del sol. Su piel se escamaba, supuraba pus y sangre a partes iguales, y los gritos a causa de las fiebres y el dolor se extendían por días y semanas enteras...

Hasta que hace un año empezaron sus salidas nocturnas, en las que Erzsebeth, con ayuda de una daga de plata sustraía a sus victimas el preciado liquido y durante semanas perduraba en ella una calma absoluta y por momentos casi normal...

Pero la recaída era cada vez más profunda, llegando a tener los ojos inyectados en sangre, a caersele las uñas, a perder el cabello...así que empezó a frecuentar sus salidas cada vez más, llegando a matar a los portadores de su vida liquida.

No era una asesina piadosa. Se regodeaba en la muerte, mutilando a sus victimas y haciéndoles comerse sus propios trozos de carne. Sacaba su dolor proporcionándoselo a otros.

Una noche, corto los dedos de una joven de su edad, envidiando de extrema belleza; para introducírselos en todos sus orificios. Cosió su boca, maquilló su rostro y rapó su cabeza. Después abrió su vientre y bebió la sangre que manaba de sus tripas, introduciendo su rostro en el interior.

A Erzsebeth le encantaba "devorar" la sangre, se deleitaba en su consumo como un drogadicto en la cocaína. La necesitaba.

Sin embargo allí estaba aquella noche, suplicando por la vida que tantas veces había soñado con perder en pos de su cruel enfermedad. Desnuda, con frío y llena de sangre, contemplaba aquellos ojos negros que la miraban casi desde el cielo.

Y sin saber como, supo que el no la mataría. En el fondo eran iguales.Seres sin voluntad, que mataban con una necesidad impoeriosa: ella patológica y el fisiológica. Que se escondían del mundo y del sol, astro rey destructor de sus no vidas. Por que ella aún estando viva, estaba muerta.

Dependía de la muerte tanto como la anhelaba, pero no tenia el valor de abrazarla. Se levanto del suelo. Miro desafiante al no muerto, que con una sonrisa en los labios, adivinaba cada uno de los pensamientos de Erzcebeth.

Contemplo su pálido rostro, el sarcasmo de su sonrisa, el brillo oscuro de su mirada al contemplarla desnuda. Virgen.

Y en Erzsebeth despertó el deseo de sentirse llena de algo muy diferente a la sangre.

Sin darse apenas cuenta se encuentró humedeciendo su labios con la lengua, mirando al hombre que la observaba con deseo y sus maños desabrocharon uno a uno de los botones de su camisa. Besó sus labios, que se entreabren dando una bienvenida a su boca. El sabor de los restos de sangre se mezclaron con el aroma del pelo oscuro y largo del extraño.

Los dedos de Erzcebeth se aferraron a la espalda de su sangriento amante, el cual terminó de desnudarla en un segundo.

Su pecho, subía y bajaba con calor a pesar del frío viento. Pronto empezó a nevar, pero para Erzsebeth era la más cálida de las noches...Se corto en el muslo, anhelando los labios de Él en ese lugar tan intimo, tan húmedo por la sangre...y el deseo.

Pero el quiso beber de otros fluidos, y la sangre se mezcló con el amor efímero de saberse amada antes de morir.

Así se rompió el velo de su inocencia, la niña mutiladora de cuerpos ajenos fue mutilando el suyo propio mientras el la penetraba.

Se corto en las manos, los muslos, el vientre, y el rostro con tanta ansia de sentirse amada que olvidó por completo su propia hambre.
Y el bebía de todos sus flujos, la hizo suya en todos los sentidos imaginables, introduciendo los dedos en su boca, en sus heridas,...

Erzsebeth gemía y gritaba, mezclando dolor con ansia, llorando y riendo, muriendo y amando lentamente al principio. Rápido al llegar al orgasmo.

Cuando todo acabó, Erzsebeth era un amasijo de carne rosa sobre el asfalto, derretida ante en el calor del deseo. Su  pálida piel manaba sangre por doquier, sin freno, sin limite, y se derramaba ante la mirada del no muerto, que sin preámbulos, arranco su dulce corazón...para dejar a Erzsebeth como un recipiente vacío y seco al fondo de la calle....donde la luz del sol acariciaría su piel en el amanecer de un nuevo día sin amor...sin volver a quemarla nunca más...



domingo, 11 de septiembre de 2011

Desangrame, mi amor....


Se recomienda a todas las personas afectadas de dolencias o problemas cardiacos y/o posean estómagos débiles, que las escenas que describe este relato pueden provocar paradas cardíacas o vómitos. La decisión es de usted.
La autora no se responsabilizará de las muertes causadas por reventones de corazón o asfixias a consecuencia de vómitos mal expulsados.
                                
                                                                !!!Gracias¡¡¡

El formol evitará tu grito y tus ojos se cerraron ante el abismo para abrirse con pasmoso temor ante la visión de mi rostro.

Diluyo 300mg de modafinilo y te lo inyecto mientras duermes. Para aquellos ignorantes de los efectos de este fármaco, comento que el modafinilo es un neuroestimulante con propiedades neuroprotectoras indicado para el tratamiento de somnolencia Excesiva Diurna asociada con Narcolepsia, la somnolencia Excesiva Diurna, asociada con Apnea Obstructiva del Sueño e incluso Desorden del sueño por cambio de turno laboral o shift work.

Es fácil de encontrar y se vende en farmacias sin receta. En los ensayos clínicos realizados el modafinilo mostró incrementar y mejorar el estado de vigilia. Comparado otros estimulantes del sistema nervioso central, el modafinilo produce unas 200 veces menos euforia. El sujeto estará en plenas facultades, sin posibilidad de caer inconsciente en ningún momento a causa del dolor generado.

Pasados 5 minutos, despiertas.
Te descubriras atado de pies y manos, inmóvil, consciente de la presencia de las cuchillas, el escalpelo y los alicates. Hilo y aguja coserán tu amor a la vida, mientras gritas improperios ante el miedo de sentirte preso.

Para que no muerdas, como preludio del dolor, una barra de acero rompe algunos de tus dientes.
Lágrimas se aculan en tus ojos, con miedo de asomarse más allá de donde se asoma tu ira.
Se que te encanta la fragilidad del cristal. Coleccionabas figurillas de cristal de  swarovski y nadie podía tocarlas.

Ayudada de los alicates, sostengo tu lengua y trazo una cruz sobre su superficie, ayudada de la mas afilada de tus figurillas, un cisne de 12 cm cuyo pico se alarga unos 4cm desde la base del cráneo al extremo del pico.
¿Duele? Cariño, no serás más esclavo que de tu propio cuerpo.

Ahora gritas. Sientes el sabor de la sangre en tu boca, tragas con agonía su coagulada textura. Y me deleito describiéndote poco como procederé. Si piensas que eso es dolor, de aquí a unas horas pensarás que ahora estás en el cielo respecto a lo que sentirás en breve.

Fuerzo y rompo tu ropa hasta que queda en el suelo. Desnudo ante... mi una vez más. Ya no gritas. Me contemplas con el odio asomado en tu rostro. Sabes lo que toca.

Destrozar tu oscura piel, coagulos infecciosos que se pudren en mis manos. De un tajo abro tira a tira los tendones de tus brazos, esos que ejercitas continuamente.

Y con mis propias uñas estiro la piel de tus párpados sin dilación, cosiéndolos a tus pobladas cejas. Si intentas cerrar los ojos, te rajaras. Si los mantienes abiertos verás como de nuevo cojo un atizador y lo arrimo al fuego hasta que el trozo de hierro se pone al rojo vivo.

Poco a poco lo undo en tu vientre,y tras entrar, sale por la espalda.
No hay sangre ya que al estar al rojo vivo, al mismo tiempo que desgarraba la carne iba cauterizando la herida, produciendo una dolorosa cicatrización. Pero tus tripas se desmenunzan un poco y algunas desafortunadas caen sobre el parque, como trozos de morcillas churrascados. Mientras gritas y gritas, y solo mi risa se confunde con tu voz.
Pero voy paso a paso, no intentes desmallarte, mi vida. No podrás.
Quiero que seas testigo de tu propia muerte. Con ella alcanzarás la redención.

Tus labios que un día besé quedan en una mueca de dolor retorcida, plagados de gritos, agónicos surgidos de lo más profundo de tu alma.

¿Ves como tu sangre salpica mi rostro? el fuego que corre en este instante por mis venas posee la pureza que da el poder. Poder de sentirte más viva que nunca ante la cercanía de la muerte, como si la parca y su afilada guadaña fuese una sombra que se esconde entre un publico inexistente.

Ahora hay que actuar rápido. Has de sentir el máximo dolor antes de que esta llegue. Saco el cuchillo. Sostengo tu miembro flácido entre mis manos como tantas otras veces lo hice en el pasado.

Cuanto placer ha generado y cuanto placer me va a generar ahora....
Primero arranco la piel desde el prepucio a la base. Gritas mirando como queda la piel de tu polla entre mis dedos.

Tras eso vuelvo a abrírtela, capa tras capa, dejando la uretra y todos los conductos al aire libre...Creía que tardaría más, pero es más pequeña de lo que recordaba.

Tu polla parece ahora el clítoris de una mujer con la regla descontrolada. Sangra abundantemente. La hemoglobina se mezcla con todo el ácido úrico.

Ahora arranco con ayuda de los alicates un par de costillas que asoman por el agujero hecho con el atizador.
No es muy grande aún, y es un trabajo complicado. No deja de movertee¡¡¡.

Por eso, lo dejo. Prefiero centrarme el tu rostro. Arranco unos trozos de labio, disecciono una oreja,
te obligo a tragar cristal...pero me aburro de nuevo.

Así que decido terminar con la labor. Con unos cuantos clavos, fijo tus al suelo.Y como si fueses un colchón hinchable, me pongo a dar saltos sobre tu esternón calzada con mis new rock.

En un par de minutos, eres una masa viscosa sobre el suelo. Toda yo estoy llena de sangre, de pies a cabeza.

Muerto.

Prendo fuego ha la habitación con ayuda de gasolina, y mientras ardo, contemplo los restos del amor que un día te profesé.







sábado, 10 de septiembre de 2011

El reflejo

Me causas dolor desde las sombras para borrarlo con una de tus sonrisas.
Y esta noche, al notar las lágrimas agolpándose en mis ojos, me di cuenta de que sin quererlo me había enamorado del recuerdo del amor.

Quisiera borrar el horror del pasado, una sombra que pesará sobre mi espalda eterna. Constante.
Quisiera sentirme pura para ti, ser perfecta. Pero me miro al espejo y solo veo el tiempo que nos separa.

Las dejaré caer por ti como antaño se escurrieron por mi rostro, dejando un salado surco de vergüenza.
Reflejo del amor proyectado en el presente...

Me haces sentir como una niña indefensa, pero con mil eras perdidas en los enredos del cabello.
Me haces sangrar aunque la cuchilla no arañe mi piel. Me haces sentir dolor por amarte.
Vergüenza por expresarlo.

Odio llenan mis manos, por caer de nuevo en errores pasados. Quisiera tener el valor, y a la muerte abrazarme de nuevo pero ya ni ella me quiere en su seno.
Me castiga con la vida, cual dolorosa expresión del amor se pierde en tu mirada.
Mirada que se aleja, que evito.

Una muesca más en el corazón no me matará. Lo hará la distancia. Lo hará si me niego a mi misma que siento, amo y sufro.

Negaré al amanecer que algún noche pronuncie un te quiero cuyo significado era un te amo.

Como una niña entre tus brazos...Solo por una noche más me aferraré a tu recuerdo para vaciar mi alma...

domingo, 21 de agosto de 2011


Escucho la lengua muerta del silencio.
Dejo mi sangre caer por el rostro.
Anhelo el aroma de la muerte, que poco a poco se torna solida en mi vida.

Contemplo como se pudren las miradas que una vez me amaron.
Como se ciernen tus brazos alrededor de mi cintura, a veces como una cadena,
otras como una suave seda que acaricia y ama cada centímetro de mi piel.

Siento el peso de los años y el cielo se enturbia,
presagiando una tormenta de lágrimas y gritos agónicos que estallarán en la noche.

Cuchillo en mano no puedo mutilar el recuerdo pero mi piel se cubre con el dulce néctar de la sangre
El viento agita a las animas junto a mi ventana y siento tu presencia junto a mi

Cuando tu esperanza muera y su cadáver sea la bandera que alzas día a día sobre el gélido viento,
quizás entiendas mis silencios.

Cuando la noche caiga y cierres los ojos sin anhelar el mañana, sin tener fe en el rumbo que toma tu vida.
Sin importarte el vacío que poco a poco se ha forjado en tu corazón.
Entenderás el por que de mis palabras.

Quizás algún día mis manos y mi mente estén tan lejos que nadie me recuerde.
No será una huida, nadie lamentará mi ausencia.
Nadie llorará mis alegrías ni aplaudirá mi fracaso.

Mi piel será el manjar de un millar de gusanos, que llenaran mi boca como los sentimientos llenaron un día mi corazón.

Sera el recuerdo de tu rostro lo que mis ojos contemplen al morir.
Fue mi sangre lo que llenó tu copa, mi piel el pan de tu mesa.

Muerta me hayo al despertarme cada día, para respirar la putrefacción del ser humano que se devora continuamente a si mismo.

Es sangre la tinta con la que trazo lo que perdura un beso o un abrazo.
Nada puede calmar mi agonía así como nadie silenciara el grito gutural que se esconde en mi garganta...

miércoles, 6 de julio de 2011

Yo solo tengo sangre en mis venas, amargor en mis labios.
Odio y ternura en una continua lucha.
Tengo manos vacías, podredumbre en las entrañas.

Lágrimas enlatadas por amores insípidos que se evaporan como un charco bajo la luz del sol.

Lentamente.

Tengo un grito oculto en la garganta. Pelo enredado por el paso del tiempo.
Sueños que dejo entre las sabanas cada mañana.

Tengo fuerza en las costillas, suficiente para borrar.
Tengo mil historias que contar bajo la luna llena.

Tengo un rincón sucio donde anidan las arañas. Donde devoro sin piedad.
Tengo deseo y calor en los pliegues de mi sexo.

Tengo censura en el alma, costras en las rodillas.
Palabras muertas escucho. Mentiras creo.

Vomito el alcohol que consumo en mis noches de soledad. Vomito recuerdos.
Votaría el amor que como un fuego quema mi alma, que confundo con la ira.
Vomitaría besos y sin embargo vomito sangre.

Amar un cadáver me proporcionaría más calor.
Kilómetros en mis piernas. Dureza en mis palabras.

Muerte, muerte,muerte,muerte,...no por más llamarte acudes más rápido.
Pero la sangre si acude, surge de mi piel con cada surco de mis uñas que trazo.

No produces dolor, solo manchas mi alma. Te derramas lentamente por mi piel.
Te siento caliente y dulce al contacto con mis labios.
Te huelo allá por donde pasas. Acudes en mis sueños, tiñendo de rojo las miradas.

Quizás no tenga lo que buscas. No tengo paciencia, no soy común.
No llevo tacones, no finjo. No oculto. No miento, no olvido.
No perdono facilmente.
Juré no mendigar amor y no lo hago. Intentaré olvidar los amores efímeros.

Se secara la sangre sobre mi piel, oscura y dulce mancha del pasado.
La cicatrices me recordarán tus besos. Pero el dolor yacerá tan muerto como mi alma.
Olvidaré en el fragor de las olas el deseo de ser amada, barrerán la dulzura de aquel lugar
que tanto ame.

Nunca más amaré por encima de mi amor propio. Jamás romperé mis ideales.
Sola, viajera, la música mi compañera.

La muerte me llegará, piel roída en las entrañas de la tierra.
El paraíso cerrará sus puertas al saber de mi llegada.

Vagaré en las noches de luna llena, susurrando dulces palabras que jamás serán escuchadas.
Me encontraré llorando en la espesura, entre rosas marchitas cuyo olor murió por una mirada.

Pero aún queda vivir, cuyo dolor en  más que la muerte. Cuya eterna agonía llena de luz mis manos vacías.
Cuya carencia me hace pensar, que el pasado no puedo olvidar.
Noche efímeras me esperan. Más dolores que soportar.

Amor cruel, no vuelvas.
No me llenes de esperanza. Dejame en la ignorancia.
No he de volver a besar.

Carezco de valor.
No quiero el dolor del amor.

Carezco de presencia,
se pudrió antaño mi inocencia.

Pero tengo aún fuerzas en las costillas,
suficiente para tapar.

El dolor que sin saberlo,
el olvidar (te)  me ha de causar...

martes, 28 de junio de 2011

cuando los angeles caen


Odio actuar como una maquina, odio sonreír falsamente cuando siento la carne de mi vientre putrefacta, cuando los ojos, secos ya de dolor y rabia, me escuecen sin poder llorar.

 
Odio a la gente que me rodea, odio estar sola entre un mar de seres que me miran acusadoramente esperando mi caída, mi inevitable caída.

Odio amar tan desesperadamente, con una ansiedad que me lleva la una muerte agónica y prematura de todo lo que siento. Odio el fuego que quema mis venas cuando miro, le miro, y hablo sin pensar.

La sinceridad es una condena que llevo sobre mis hombros, que aprieta mi cuello como una cadena soldada a mi espina dorsal. Pronuncio el te quiero cuando lo siento, cuando quizás el silencio y la indiferencia es la respuesta que amar al amor merece.

De nuevo todo perece.

Las flores se secan ante el calor del sol, la carne se pudre, mi alma se llena de moscas y el barro del hombre se agrieta.

Odio tener que vaciarme de nuevo, vomitar sentimientos de forma antinatural, introduciendo las manos en mi alma como los dedos en la boca de una bulimica. Comiendo me a mi misma.

Siento la agonia de antaño, el miedo al mismo error, a caer en la vorágine de la autocompasión, el engaño.

Ahogarme en el calor de cuerpos ajenos, que cubrían mi piel aplastandola con el peso y el calor afixiante de la muerte...

Por que la muerte, esa eterna y fiel compañera que nunca abandona mi mente, a veces mi piel quisiera que cubriese con sus fríos labios, esos labios cortantes como el acero, pero eternos.

La soledad, amante que busque en mis noches de amargura, vuelve a mi como una amorosa madre.
De nuevo la luna me juzga y ante luz se me haya desnuda, infecta, marchita y rota. Muerta fría y descompuesta.

Cuando los angeles caen...¿producen sonido sus huesos al romperse contra el asfalto? quizás la dulzura de tu cuello se tensó ante el miedo a la altura a pesar de poseer alas...

jueves, 16 de junio de 2011

La dulzura de tu cuello

Del por que te he encontrado en el momento mas adverso de mi vida aún no lo se.
Tampoco se si todas nuestras diferencias nos harán unirnos, complementarnos y mejorar o solo abrirá entre nosotros un abismo inexpugnable.

No se si lo que siento por ti puede llamarse amor, pues hace ya tiempo que comprendí que amor es solo una bonita palabra más.

Si existiese una palabra que abarcase la ternura, el cariño, el deseo, la dulzura de tu cuello y la profundidad de tu mirada,.. la aplicaría a lo que siento cuando me tocas.

A veces tengo algo de miedo, pues me bastó mirarte un solo instante para saber que te tendría.

Y no como mis efímeros caprichos pasajeros. Sino algo más intenso. Un segundo, un latido. Y me lance al abismo sin miedo alguno.

A veces pienso que me guío por instinto, quizás capte algo en ti que solo yo podía captar.

Mis manos, antaño muertas, cobraron vida esa misma noche en que nuestras miradas se cruzaron...

Y plagaron de sueños el suave papel, cubriéndolo de sinuosas formas dalisianas, quizás derretidas por la intensidad de un recuerdo aún no acontecido.

Pinté que el tiempo sería láudano para mis sentidos, trazé la muerte en mi mirada, pero resucite de entre las sombras del campo santo.

Y mi piel no yacía carcomida por el tiempo, sino fresca y suave, como los pétalos de una rosa que se abre al recibir el rocío de la mañana.

No se como describir esto que se filtra por mi piel cuando te tengo cerca.

Aun cuando no estas cerca puedo sentir el aroma de tu piel. Cierro los ojos y paladeo el sabor a canela de tu cuello.

Podría tirarme horas observando el vello de tu pecho y no me cansaría de mirar.

Ahora se que tal es la intensidad que la belleza del amanecer que oscurece el resto de los sentidos. Así me siento cuando te tengo cerca.

No hay ola, nube, arena o caricia del viento que pueda hacerle sombra a la inmensidad de tu luz, pues solo tengo piel para recibir tu calor.

Y siempre fui de las que apreciaron las noches de luna llena como compañera.
Las estrellas me guiaban, pero apareciste en el cielo y se apagaron por envidia.

No se si lo que siento por ti puede llamarse amor, ternura, cariño, deseo,... la dulzura de tu cuello y la profundidad de tu mirada,..mis manos antaño muertas
cobraron vida...









jueves, 9 de junio de 2011

Culpable¡¡¡



Disney es el gran culpable del 98% de las decepciones amorosas en el genero
femenino comprendido entre los 15 y 25 años.

Así que si alguna vez te han defraudado, puteado , humillado o degradado, no pienses jamás que la causa fue que no quisistes ver más allá, que parecía enamorado, que que tonta fuiste por creerle....la culpa a Disney¡¡

Quizás el pobre se retuerza en las entrañas de la tierra, supurando los viejos resquemoresde miles y miles de féminas ardientes por tomar un hacha y cortar las cabezas de sus ex amados. Quizás se una a la guerra de sexos, cadáver andante entre filas de amazonas urbanas ataviadas de Chanel y Lalissa...

Pero no nos olvidemos que Disney era hombre, macho alfa que creo a personajes tan femeninamente estereotipados como la Sirenita, Blancanieves o Cenicienta.


Mujeres débiles de carácter que se pasaron la mitad de su vida cantando, hilando o nadando, y que solo empezaron a tomar las riendas de sus vida cuando conocieron al príncipe, supuestamente fuerte, guapo, etc,...que las salvan de las crueldades a lomos de su caballo blanco y las encierran en su castillo, donde probablemente volvieron a ser sumisas, siguieron cantando y alimentando a la prole (e hijos bastardos no mencionados) de sus amados príncipes.

Quieres ser una princesa, nena?

Pero esa es otra historia que Disney no contó...por que era un hombre¡¡¡
Y ahora digo yo: eres mujer y estas en este porcentaje peligroso....sigues esperando al príncipe? para que? para reinar? acaso no te duelen los pies de tanto zapato de cristal? si quieres huir de el, por que no te calzas unas botas? para que llevar vestidos bonitos si estas fantástica con esa camisa ancha que le cojes después de ***** locamente?

Por que conformarte con que te lleven a caballo si puedes tomar tu las riendas?
No es fácil, nadie dijo que lo fuese....pero es infinitamente mejor.
Cabalga tan lejos como puedas del castillo, del principe...quizás tropieces con alguien diferente, que no esperabas...y te sorprenda tanto que el coja su propio corcel y cabalgue junto (ni por detrás, ni por delante, ni encima, ni debajo...para eso que se pague a una zorra. JUNTOS) a ti.

Hay amores que son como un veneno, que te emponzoñan y matan tus esperanzas. Otros simplemente se limitan a contemplar como supuran tus heridas, y los más afortunados son aquellos que te dan la mano y aprietan, aguantando el dolor contigo.

Los príncipes se limitan a mirar, los cabrones a hacer daño. Los que te dan la mano son aquellos que no esperas.

Si eres mujer y estas dentro de este porcentaje, piensa. Si te aparece un principe, tirale del caballo y huye. Es divertido verles la cara cuando se quedan en la estancada.
Si es pozoñoso...jamás te montes con el, y si lo haces, tirate tu del caballo aunque el golpe sea duro, pues ten por seguro, que te levantarás más fuerte.

Tu no eres una princesa Disney....eres una reina, te mereces lo mejor. Si te llaman zorra por decidir tu vida, adelante, que lo hagan. Mejor zorra libre y feliz que sumisa esclavizada con una cadena de oro.

Las normas están para saltarlas, los limites para pasarlos...y la vida para vivirla.












domingo, 5 de junio de 2011

TRÁS LA TORMENTA.....

Me encontraba perdida, a los pies del abismo,
retorcida entre cuerpos ajenos,
el sudor se enfriaba sobre mi piel febril en las noches de luna llena.

Miraba ojos vacíos que prometían diamantes que solo eran cristales rotos bajo mis pies,
cadáveres que creía vivos me guiaban por campos pantanosos.

El lodo, manchando mi vestido, pesaba sobre mi alma como una losa.
Nunca me cansé de caminar, y a casa paso,
sangre, barro y lágrimas...

El cielo, plomizo, auguraba una tormenta, que estalló sobre el cielo helando mis venas.
Y rota, cansada del camino, yací sobre el barro del destino.

Pero en la oscuridad de las aguas te encontré.
Brillabas a pesar de la suciedad que manchaba tu nombre,
y te parecí un ser limpio a pesar del lodo que ocultaba mi rostro.

Me hundí para poder salir,
me ensucié para ser pura,
sangré para curarme...

Reflejo que nubla mis sentidos con la velocidad de un rayo,
me bastó mirarte un instante para saber que podías renacer a través de mi imagen.

Y el cielo dejo su tono gris para ser azul de nuevo.
El fuego del infierno nunca pudo quemar mi piel,
pero la luz del sol...
Respiro el aire, que tras la tormenta, es fresco.
Y todas mis heridas, mis viejos temores y mis quedos lamentos quedan en el pasado.

Sé que tus ojos fueron arrasados por la cruel melancolía.
Que no guardaban escondido ningún precioso secreto,
Bellos arcones sin joyas, medallones sin reliquias...

¿Serás vaso fúnebre que aguardará ser colmado por mis lágrimas?
¿O perfume que hace soñar en aromas desconocidos?

Tu, mi bello espejo, sabes que entre rosas hoy me hayo,
mas sus crueles espinas amenazan con dolor si un paso en falso doy,
atrás quedo la ciénaga de putrefactos aromas,
más de nuevo mis miedos asoman.

Bien se que existe un dolor que toda sustancia devora,
más también se que cuando me llegue la hora,
si a la muerte tengo por consejera,
entre rosas muerta me hallarían.

Amor...que pierde sentido cuando se pronuncia.
Que llena cuando solo cierras los ojos y se siente.
Que quema cuando te hieren.

Pero te miro, te siento,
y escucho un sordo lamento,
un temor escondido.

Pensé que estaba demasiado insensible para sentir en este momento,
mirando el reloj que latía mi ultimo tiempo.
Pero me levanté del lodo manchada y dolida,
con tu mirada a la mía prendida
........

lunes, 30 de mayo de 2011

Alas

Alas, que cubristeis de amor el lienzo
y la belleza de tus matices rosados
los contornos se han formado

Sombras que cubren los ojos
viento que acaricia el movimiento estático de tus cabellos
libertad encadenada entre paredes representada

Soledad encontrada en la noche
fe cuando perdida me hallaba
yo la noche y el el día

El amor que siento al crearte
de mis manos desterrarte
3 meses de oscura agonía
pensándote noche y día

Fuente inagotable de pasiones
ardiendo entre tus negros carbones
cierro los ojos y te veo
miro mis manos manchadas de tu negra dulzura
contemplo tu eterno rostro impasible
y solo se que te amo

No eres amor efímero y embustero
pues desde la cuna me cuidaste
conmigo los pasos disté
y entre pequeños garabatos
me enseñabas a hablar a ratos

más tarde te olvidé
para descubrirte entre adolescentes amores
plagados de corazones
y en las noches turbulentas
solo mis manos no eran lentas

Pasión o vicio
que calmas mis iras más profundas
que matizas mis sentidos
que borras las lágrimas de mis recuerdos
que haces nacer la esperanza...

Eterna pasión oculta
mis manos arderían
si algún día te perdiese
muerta yo me viese

Las musas esta noche me llamaron
y junto a Morfeo acudí entre los brazos de las nueve...

Capricho

Conocí el sabor de la amargura
pero mis dientes no fueron suficientemente fuertes para soportar
sangre que brotaba, roja cálida y caliente entre mis labios
dulce capricho saborear el dulzor de tu propia sabia.

Y por capricho, derrame en las sabanas, bajo la luz de la luna, con un cuchillo oxidado
todo el amor enterrado
bajo mi pecho incipiente, sin sonido latente
terror esmaltado de rojo y negro coagulado.

A los pies de la muerte soné
que mis dedos eran plumas, que dulcemente acariciaban
y mis labios no sangraban
rojo trucado en blanco
como un trueno rompiendo la noche
iluminando la realidad de mi estado
un cadáver muerto y enterrado

Mi cuello sigue marcado,
mi corazón murió encadenado
los caprichos son la locura
con los que sobrellevo esta amargura

Y entre brazos ajenos me hallo
más muerta que viva tendida
a veces sola y olvidada

Los besos que mi piel cubrieron esta noche
soñé que los tuyos eran

Moscas en mi cadáver
el sudor de la carne
labios ajenos besando
fuerte seguridad
Que se torno viscosa
al dejar de ser mentirosa

Y el amor que un día pudrió mi vientre
se quedo vació plenamente
y lleno de ira yacía
más la tierra la absorbió
dejandome de nuevo vacía

Ocultate

Ocultate

Hoy no deseo ser bañada por tu luz
Quisiera nadar el el mar, ser mecida por las olas
quisiera poder soñar, quedarme un segundo a solas

Hay un romanticismo oculto en los pliegues que forman
el sudario de un cadáver

La lluvia lo moja y descubre las forma de aquello que un día se fue.
El viento seca, el tiempo agrieta

Quizás mi corazón se agrietó...
El viento se llevo la canción que con voz queda, susurraba a la luna

Mi corazón dividido, golpeado por tu martillo
Acuname tormenta
dame una muerte lenta

Olvidar podría
Más al decirlo mentiría

lunes, 16 de mayo de 2011

Delirios de muerte, instintos suicidas

La noche llego a mi vida
y en su oscuridad descanse tendida
Muerta me hallaron al amanecer

Y fue la sangre derramada
la que en una piedra solidificada
de mi cuello cuelga sostenida
por el raso de la amargura
que en el saberme odiada
quise ser resucitada

Odio, pasión descascarillada del dolor
de algo muerto y descompuesto
olor putrefacto en la fosa

Pulmones que respiran
negros humores de vida

Se que no puedo vivir en un falso cuento de hadas
pero me siento libre y vuelo entre las sombras
sin importarme la tormenta
si las alas me han de mojar

Un tiro en la oscuridad
mi alma arde en llamas
el agua en mis pulmones
no lo apagará

Muerta hallada en vida
corazón finjo congelado
cuando a muerto calcinado

Libre y condenada
maldita y desengañada
vagabunda y renegada
mi novia la libertad
La muerte mi compañera
yo eterna plañidera
fantasma olvidado
que con la muerte del ocaso...
renaces en mis brazos

Delirios de muerte, instintos suicidas
hacer sufrir y amar,
volverme a torturar.

Son tiempos de terminar,
los lazos y nudos romper
eras que no han de volver

Dadle final
muerte al amor condenado
que de mi pecho quedo colgado
en un susurro expirado.

jueves, 28 de abril de 2011

La ultima palabra

Sicario de Dios
Bastardo de la tierra que pisas
Progenie corrupta
Hermano de la mentira
amante de la noche
Amado, odiado
de de vuelta a ser amado
para encontrarte desterrado

Hombre de hierro
alma de barro
corazón de hielo
hilos en tus dedos
agua en tierra yerma

Y difusa, la noche cubrió sus pétalos
dulce flor venenosa, nacida a los pies del abismo
raíces al viento
fuego como color

Naciste para matar
no para ser amada

Tu nombre el tiempo lo silencia
y la muerte sin latido te encontró
vomito en las sabanas
lágrimas en los ojos

Difusa quisiste ser
perderte en sus contornos
ser huesos enterrados
por una vez verlos amados
gritos silenciados

Es el horror de una visión
Euríale yacer ahogada
en pos de Poseidón
amante letal de aguas infecciosas
el sol no ama a las rosas
abrasa con su calor

Tierra calcinada
morirás en ella enterrada
cicatrices ocultadas
por tus manos fueron besadas

Inmortal nacida
marchita
de por vida

Al viento quiero gritar
tu cuerpo mutilar

Un susurro entre las sombras de mi alma
de Morfeo me rescato
descalza
camino a la mortalidad
Hecáte mi compañía

Eféso eras
Isocrates te nombraste
la ultima palabra pronunciarás.
Dila ciertamente
pues no enviare mensajera
tengo la muerte por consejera

Morfeo de nuevo me llama
flor envenenada
por el viento golpeada
raíces disecadas

No habrá sangre
ni amor abrasador
tan solo un frió dolor

terror obsesivo yacer contigo
Por aquellos que se revelan
igualmente en el alcantarillado

Hecate sentenció:

Nosotros, la prosperidad del futuro
Truenos envuelven el viento del norte
Nacida para capturar la esencia

Nosotras,que aspiramos a la verdad y con ella la fuerza

¿No deberíamos dar caza del bastardo?
¿Reclamar el trono que es legítimamente nuestro?

Considere el dios que
podría ser sin la gracia
De una vez por todas

Da muerte con cuchilla
dolor no sentirá
Lirio blanco
perderás tu perfume
si su fuego te consume
.............

miércoles, 13 de abril de 2011

Sedienta...de calor?

Presagio de muerte
liquida sangre en las sabanas
piel derretida por tu contacto
dolor que produce besarte

aún no se a roto
nexo sanguinolento
cordón umbilical sediento de placer
odio del que te alimentas en tu sueño de venganza

Dulce como el placer
Lasciva como la miel
Dolor de un corazón negro
calcinado por la calor

Mentira con aires de candor
laceroso y axfisiante
amor???

muerde la blanca piel
desgarras por solo placer
perderte en el abismo

Conversaciones tras la muerte



Una historia recordada de una joven encadenada.

En el jardín de los muertos se hayaba

donde los amantes

cubiertos de musgo sus labios

se susurran silenciosas eternas promesas

Oscura la noche se alzaba

y la tierra susurraba dulces palabras de amor que las lágrimas no escuchaban


"Romeo mató al amor

más la muerte se ha vengado

cuyo precio yo he pagado

creyéndole enamorado..."



"¿Acaso es la muerte enemiga del amor?

Por siempre es mucho tiempo, pero los juramentos

perduran tras lo siglos, Julieta.

¿Acaso no beberías?

¿De mis labios el lacre de la muerte no sellarías

sabiendo que conmigo

tras la muerte me encontrarías?"



Julieta quiso soñar

y del sueño ha despertado.

Romeo amaba al amor

de sus cadáveres descarnados



"Carne descompuesta

se piel para mi piel.

Sangre evaporada

con los vapores quedo envenenada.

Julieta yace dormida

mientras su piel es corroída"


"Beso eterno de la noche

olvida la luz del sol

olvida que diste muerte

pagando el precio del candor

Romeo quiso engañar

y la muerte se ha vengado..."

"Mas como mataría al amor Romeo?


Si incluso tras la muerte son tus ojos los que veo


Vos Julieta, deberíais saber mejor que nadie


que lo que ha veces parece muerto


puede ser tan solo flagrante.


Se pudrió la carne,


también los huesos


condenado a la eternidad


con el sabor de tu ultimo beso"

"Dulce Amante del Placer...


me olvidasteis al amanecer¡¡¡


En las zarzas te he ocultado,


lágrimas he derramado..."




"...Que tras la muerte habría besado.

Dulce Julieta no olvides

que tras la muerte te encontrado

y mi juramento habría sellado

si la muerte no nos hubiese encontrado.


Gracias por la colaboración del la creación de este relato, joven Orador de Efèso:

Tus palabras fueron el dulce veneno que Julieta bebería por Romeo.







La muerte me hallaría...

Si el destino existe
la muerte me hallaría
en un campo de rosas negras
mi cadáver se descompondría

Amar...más que es el amor?
renuncio a seguir buscando
a seguir soñando que le encontraría
renuncio a seguir besando
mas labios que nunca amaría

A veces creí sentir
otras tantas aún me duelen.
Amo amarte más de lo que el amor merece
y siento como perece
lo que temporero te parece

Bajo esta piel no solo hay huesos
dulce amargor de los besos.
Ajenos y conocidos
otros tantos olvidados
muertos y enterrados

Dicen que en sueño descansa
más sin latido le encontré.
Cadáveres descompuestos
en su nombre pronuncié

Don Juan y sus amantes
Othello que asesinó
Ofelia es un cadáver
que sobre el lago navegó

Julieta y sus vestiduras
teñidas de negro amarguras
Antigona desterrada
su muerte estubo marcada

Romeo mató al amor
Y el amor yace enterrado
en suelo envenenado

Amar la muerte no puede
más el amor puede matar
Miradas medio robadas
recuerdos de noches olvidadas

Sin una razón para amar
amor que se olvida
amistad que se vuelve
y el doloroso recuerdo
que se queda llenando
el espacio de la muerte

lunes, 11 de abril de 2011

Tiempo...al TIEMPO

Tu, tiempo, que me desmostraste sus mentiras
Tu, Tiempo, que me enseñaste a amar en la distancia

Dulce tiempo que apaciguas el dolor
Que llenas tus espacios de sordos lamentos
que calmas mis iras con tus 10 segundos

Sé el láudano para mis heridas
Sé el veneno para las suyas

Tiempo, que anelas la eternidad de un beso
que apagas la llama del fuego
que forjas mi alma de hierro
No perdones sus belleza

Hazle caer
tiempo, se mi as
dadle tiempo al tiempo
Si dais fuego al hierro, marcaréis su piel
pero solo yo soy hierro.

Poeta en tiempos decadentes
El infierno y sus amenazas,
Con sus inextinguibles brasas
Jamás someterá esta voluntad.


Tiempo, bajo una losa de mármol
gusanos a su carne
comida de su ser
Tiempo, que me robaste de sus labios

Terrible pecado imborrable el saberse amado
Dulce placer oculto al imaginarle muerto
Parásito del amor
mendigando el propio
desechando el ajeno
mutilando los restos del pasado

Tiempo, da gusanos a su carne
que sea la tierra lo que sus labios besen
que sea la oscuridad de la fosa lo que sus ojos vean

Era inevitable.

El cuchillo se adentro en la carne, y donde no tenia espacio, se lo hizo a fuerza de un desgarro.
Un juego sucio que acabo manchado de sangre.

martes, 5 de abril de 2011

La plaga (2)

Como un roble retorcido, mi piel se ha carcomido
Donde anidaba la belleza
y el deseo de ser amada-
Sangre cuagulada
queda congelada

Mi rostro han mutilado
y las llagas han supurado

Del fuego de las llamas, mil maldiciones levanté
y anidando en las entrañas de la tierra
de las fosas a los cadáveres elevé.

Oscura plaga que cubre
el lago de eterna virtud
Y del vientre de una madre nació
un niño mutilado, que en su lecho han encontrado
bendita locura que cubre
las animas del camposanto

Entre gritos mi alma arde
no hay nadie que me salve
Solo mi eterno amor, que me brinda sexo y sudor
el fuego ha apagado con un soplo desenterrado

Mi ira ha volado, la muerte todo ha arrasado
y la peste he propagado.

mi cuerpo se ha quemado, y entre sombras he de ocultar
El humo de mi boca que con fuerza he de expulsar

Escondiendo al ser inmundo
que en las entrañas yo llevé
agora enamorado un ser desenterrado

Ungüentos en mis carnes
dulces como la miel
Mientras el sexo de mi amante
me conformo con lamer

Dame belleza de nuevo, dame de nuevo poder
Dame de nuevo tu sangre
Hazme gritar de placer

............

Presagio de ...

Presagio de muerte
liquida sangre en las sabanas
piel derretida por tu contacto
dolor que produce besarte

aún no se a roto
nexo sanguinolento
cordón umbilical sediento de placer
odio del que te alimentas
en tu sueño de venganza
dulce como el placer
lasciva como la miel

dolor de un corazón negro
calcinado por la calor
mentira con aires de candor
laceroso y axfisiante
amor?

muerde la blanca piel
desgarras por solo placer
perderte en el abismo

Renuncia

Como un manto cubre mis hombros hoy la realidad
más del frío no me ampara.
He de abrir los ojos, sacar el auto engaño de mis bolsillos
pues si no hundirá mi cuerpo en el fondo del lago de la vida.

Desnuda bajo la luz de la luna tendré miedo del mundo,
pero no pesara mi alma como una losa.

Renuncio a tus labios, renuncio a tu piel, a tu mirada.
Olvido tu nombre y guardo entre las sabanas
el recuerdo de tu aroma vinculante.

Sello mis labios con el lacre de la muerte
Mis dedos entumecidos señalan el camino que quiero
Camino en la senda del abismo
sin ver claramente el suelo bajo mis pies.

Pobre niña perdida que pensaba que en cuerpos ajenos se encontraría
Pobre ser anhelante de amor y cariño efímero,
conformista del amor
que muere incipiente entre sus piernas...

La araña tejerá la tela de mi vestido
y entre los pliegues que el viento ondeará
la felicidad que perdí en los brazos de la infancia

El amor no se suplica
germina sin ser sembrado
Lo nuestro nació para morir
y murió por que quise que naciera.

Si vivir desterrado del alma se merece
al mar enviaré al amor cruzar
Pues un amor mojado
en mi alma a penetrado.

Muchas lágrimas cayeron
saladas en el camino
pero el viento del destino las secará
Y bajo la luz del rayo
encontraré mi camino.

Dulce esperanza
que iluminó en mi agonía
con deseo de verme amada
de nuevo en la vacía oscuridad
yací mutilada

Dulce desconocido del tiempo
rescatarme de sus garras
Lazo que unes amor con muerte
de seda pareces mas de hierro te forjas
atas mis senos con el nudo de la esperanza

La libertad es una quimera que yace sangrante
a merced de una tormenta
Y el amor que lentamente en mi a fraguado
de mi cuerpo queda desterrado
al renunciar al ser amado.

Regreso

Y regreso a sentir el deseo de besar sus labios,
Y verle al los ojos cerrar.
Regreso a recordar su perfume sobre la almohada
que tarde o temprano abandonará.

Regresaran como las olas a la orilla todas las lágrimas guardadas
Como la Julieta en el balcón
espero y salgo a su encuentro

Oh muerte sagrada que coronaras mi frente
con su amor sueño latente
de creerme amada al ser besada
en una quimera inventada.

Regreso a hacer lo que siempre he sabido hacer.
Plasmar la muerte de lo nuestro sobre un papel.
En esta noche sombría comprendí
que siempre me miento al sufrir.

Las almas del cementerio, mi cuerpo inundaron
Y en la oscuridad de mi cuarto
su cadáver he encontrado

Romeo mató al amor
más la muerte se ha vengado
cuyo precio yo he pagado
creyéndole enamorado

Si el amor es vengativo
y ha tus besos he de renunciar
Si compartes tus palabras y miradas
con más de mil enamoradas
no sentirás mi partida
aunque yo muera excluida

Si la lluvia ha de mojar
lo que el viento anhela secar,
la tierra ha de corromper
lo que el fuego ha de morder.

En el jardín de los muertos

Las campanas de la iglesia sonarán
anunciando que mi muerte ha llegado
y los bancos del púlpito vacío

Tu, en la inmensidad
Tu, que me tentaste
que propiciaste la más sonora de las caídas entre las caídas

Tu, que mi lecho de muerte besaste mis ojos acuosos y me diste la mano
como acompañandome en mi ultimo viaje

Queriendo estar cuando nunca estuviste
queriendo amar cuando nunca amaste
riendo cuando querías llorar

¿Es Dios el enemigo del amor?
En el jardín de los muertos me hallo
donde los amantes eternos, cubiertos de musgo sus labios
se susurran silenciosas promesas eternas

En el jardín de los muertos
las rosas son negras
y la soledad de tu frío lecho es la eterna compañía

A veces llegamos a el con tarjeta de bienvenida, pues nos esperan
Otras, llegamos como el viento, con la compañía del silencio.

lunes, 21 de marzo de 2011

El brillo del Sol...

Él fue el átomo a quien preferí entre toda la arcilla de que están hechos los hombres.

Él era una oscura joya, nacida de las aguas tormentosas y extraviada en alguna cresta baja.

El brillo del sol me habló esta mañana, me nombró como Judit, heroína de los apócrifos,
y a el como al orador de Éfeso. Pero el mundo dormía en la ignorancia y no nos escucharon.


Fatalista fortuna siempre cerca del final.
El amor verdadero va pero el tiempo no vuelve de nuevo...
He puesto mi fe en las aberraciones que pueblan mis sueños
y a pesar de ello, sigo extrañando las cosas que se hicieron realidad.

¿Debemos escuchar el silencio? ¿O debemos escuchar el ruido?
Ellos no necesitan esta aceptación ciega.
He hecho mi elección y acepto plenamente como
la luz vive en la oscuridad y la belleza vive en el dolor.
Se que la destrucción puede perdernos a nosotros mismos
pero aún así seguirá siendo bello perderme por su causa.

Anoche llamó a la puerta una pobre señora que buscaba un hogar. Le dije que sabía de un sitio y le di la dirección del cementerio para ahorrarle una mudanza.
No sabia su nombre hasta que levanto el brazo y vi la hoz.

Él quiso coger las flores del camposanto para adornar nuestro lecho, y entre las sombras que ocultan la luna
me prometió que solo cuando cuando las mariposas renuncien a sus néctares,
cuando el Vesubio inunde Napoles con sus negros humores
y el negro palio de la muerte cubra el brillo de mis ojos,
sabrá que no me ama.
Que las promesas habrán sido vanas
y que el mentiroso sol me robó la eternidad
que un día me regaló su amada luna.

Carne Fecunda

Muerdeme

Que la sangre se escurra por tus labios.
Prueba el sabor del fuego liquido que helará mi alma eternamente.

Escucha el canto de la noche, mira a la luna que como una herida roja, sobre el cielo se alza.
Hazme olvidar el candor de la inocencia.
Cubreme con el negro sudario de tus labios y meceme hasta dormir eternamente.

Fundete en mi cuerpo y sella todo paso a la piedad.

Se mi fiel y eterno amante.
Serán tus fríos ojos los que mi rostro contemple.

Cubre de niebla nuestros cuerpos, retorciendose en el calor del pecado.
Llena mi vientre con tu fruto.

Y es mi alma el precio del amor no nato. Se mi eterna agonía y mi eterna admiración.

Desgarra mi tersa piel de virgen.
Haz de mi alma una bandera que ondees ante las almas putrefactas de Dios.
Dame el poder del viento, el fuego y la tierra.

Almas que gritan en la colina, por fin escucho vuestras voces.
Muertos que descansan, al fin puedo levantaros.
Y en las entrañas de un pájaro muerto, el futuro puedo mirar.

Yace de nuevo conmigo esta noche, y que mi abultado y fecundo vientre
no sea un problema para disfrutar de los placeres de la carne.

Maldita mi carne por que tu la cubres con tus labios. Maldito el fuego que quemara mi rostro.
Maldita eternamente.

Escucho el maullar de los gatos en celo, el anuncio de muerte que trae el lobo con su aullido.
Huelo la carne putrefacta de los cadáveres, contemplo los orines que se acumulan en las calles.
Este es el mundo que como ofrenda contemplo por ti, para ti.


hija repudiada del amor, bastarda infernal que anida en mi seno, tu mundo es mi mundo.
el aroma de su sexo aún permanece en mi piel...
Con la llegada de la sangre renaces en el mundo, con el derramamiento de la sangre vivirás.

oide os ruxidos que dan as bruxas que non poden deixar de queimarse...
Miro la luna llena que en el cielo se alza como una herida abierta....y su sangre llenarán mis senos maternales.

martes, 15 de marzo de 2011

Dulce Esperanza

Oh dulce esperanza¡¡
No violes el lugar sagrado que he encontrado para el sufrimiento.
No te entromezcas con dulce ostentación,
pues podría estar más sola sin mi soledad,
he interrumpir la oscuridad
que el destino me ha otorgado
en un deseo prolongado
de estar atada a la vida.


Sería más fácil fallecer con la tierra a la vista,
Que mutilar el sagrado recuerdo.
Aún al yacer por la humanidad corrompida
que vivir por seguirte sin vida.

Oh dulce esperanza¡¡
No des alas a mi cordura,
pues son sus labios la locura
de una visión distraida.

Blanco sudario embarrado, por los labios de la muerte
por siempre has de saber, que nunca sentí miedo al verte
Mas si de mi lecho de amapolas, me deseas arrastrar
No sea la dulce esperanza, la que mis labios quiera besar.


Dulce y amada esperanza¡¡
Si has de llenar mis melancolías
Con las luces de medios días
Hazlo suavemente
pues es del dolor latente
lo que más temo enfrentar.

Y si en nombre del amor,
mi alma resquebrajada
es el precio que he de pagar,
por la muerte prolongada
en esta dulce agonía,
Llena de luz moriría.

sábado, 5 de marzo de 2011

La plaga

Como una plaga se extiende
emponzoñando mi cimente
Amando y odiando amar
Por no sentir, por no mirar

La Muerte, que golpeó cuando más confiaba.
Y en mi fe certera dudé, ser otra vez golpeada,
el insensible Tiempo y la enfermedad, ha marchitado mi alma.

La plaga, sobre la plaza de la horca,
se extiende callada y sesgada,
Bañada por la luz plateada.

Y llena de sangre coagulada;la Pena ha pasado, arrastrando la flor dorada.
La mentira se desnuda de su vestido de orgullo,
Pero dentro de esta amabilidad simulada,
La muerte fluyó en un silencioso murmullo.

Poco he llorado por la alegría perdida.
Más por no llorar, mi alma han de enterrar.
La Esperanza estaba allí, y reí de la Tristeza,
Susurrando: la paz he de encontrar.

¡Y Contemplad! Retorcida en el seno de la tierra
La Primavera dotó de belleza a la incipiente putrefacción;
El Viento, la Lluvia, y el fervoroso calor me besaron
haciendo nacer una flor.

Pronto cayó una nevada, más las alas del dolor no podrían barrerlo,
Su brillo distante forzó la fuga del temor;
Que en su esencia, tenía el poder del Amor,
Alejándome de todo mal, de toda plaga, excepto de ti.

Muerte cruel! mis manos alcanzarte quisieran,
En el crepúsculo a mi tumba he de volver;
Y el sol matutino se burla de mi angustia.
El Tiempo, para mí, ya nunca va florecer.

Paradlo, para que tus labios pueda besar,
donde mi cuerpo infecto pueda amar.
Así, al menos, nuestros carcomidos cadáveres nutrirán
aquel seno de donde surgieron: La Eternidad.

El pecado


Lo llevo en la sangre, anida entre mi piel y los huesos. Se derrama por mis labios al pronunciar tu nombre.
Y adopta mil formas, pero nunca se contiene. Lo guardo en la copa de mi sostén.

Se que mi mirada puede ser la puerta que cruces para caer en el abismo. Y Solo yo tengo la llave de esa puerta.
El encaje de mi ropa es la soberbia.


Un liquido caliente se escurre por mis muslos, mezcla de deseo y sangre.
Hoy nada ni nadie pone freno a mi calor, y siento que me consumo. Quisiera morder esa carne, desgarrarla,
alimentarme de ti.

Quisiera gritar. Pero solo puedo silenciarme, observando como son mis dedos los que se llenan de sangre,
son mis muslos los que se desgarran ante los crueles dientes de desconocidos.

Y es amor anónimo lo que sustentan mi alma a día de hoy.
Aunque se que solo se trata de mi metamorfosis. la pregunta es hasta que punto mudaré la piel.

Contemplo como cierras la puerta al salir, y solo me quedo con tu sonrisa y el dinero.


Como la cuerda de una guitarra tensandose, un gemido camuflado con una sonrisa, esta miel volviéndose fuego.

Mis hermanas cobran vida en mi cuerpo, escalan por mi pecho, se introducen en mi boca.

Y veo como anidan, proliferan y se alimentan de mi alma, solidificandola con cada succión.
La mentira es mi nido, tejido con mi alma.

Y mientras, mi rimmel mancha mi rostro, tan sucio como mi cuerpo, tan corrupto como mi mente.
Llevo el pecado en la sangre y me siento nueva con cada piel cubriendo la mía, aunque al retirarse sea
el mas repugnante de los seres.


Solo cuando tu cuerpo se vacia de todos sus jugos y yaces inerte sobre la fria mesa de un deposito de cadaveres se
pierde. Ahi eres uno cuerpo más. Pero aún no estamos muertos...

En el abismo

Cuando cada rostro pierde significado y no hay rasgos que los definan.
Cuando andas buscando respuestas a tientas en la oscuridad de tu mente.

Las uñas de tus manos son esquirlas ensangrentadas.

Y el raso negro que cubre tu cuerpo se vuelve una jaula textil. Silencias palabras,
olvidas recuerdos, te muerdes la lengua y la sangre se agolpa en la boca.

Coagulos que tragas, calientes se derraman en tu estomago, como un caldo purificador de todas las mentiras que te tragas.

Y piensas que cada sentimiento vivido no es nunca nuevo y antes otras ya lo pasaron.
Que otras veces lo viviste, y aun así, siempre tiene el poder de parecer algo nuevo.

Repites una y otra vez besos caricias y rabia contenida. Soñolienta cada mañana, cansada cada noche.

La realidad es tan densa como la niebla. Y cuando una rayo de solo asoma es para ser cortado de raíz.
Y tu, como una marioneta pendiente de ese hilo, caes sobre el frío asfalto.

El viento arranca tus negras alas y mueres sola tal como nacistes.
Pero vuelves a contemplar los atardeceres del amor para sucumbir a la noche y cerrar los ojos ante la niebla del amanecer.

Creyendo que ese sol durará siempre. Pero es solo una discontinuidad de cuerpos retorciendose en el deseo carnal.

Y lo que ellas llaman amor, yo lo llamo Abismo.

Repetición y/o eterna ironia.

Recuerdo como de niña saltaba en la cama. Ahora de adulta también salto, pero no de la misma forma.
Recuerdo que un día se rompió la tabla del somier y mi padre tubo que cambiarla. De adulta recuerdo que la madre de un "el" tubo que quitar el cabecero de aquella cama por que hacíamos mucho ruido.

De niña quise probar el sabor de la lejía y tuvieron que hacerme un lavado de estomago.
De adulta quise probar el sabor del éxtasis y también acabe en un hospital.

De niña tenia la obligación del colegio.
De adulta tengo la obligación del trabajo.

De niña, el amor idílico hacia un profesor.
De adulta, sexo con un alumno.

De niña lloraba por algo.
De adulta lloraba por alguien.

La vida es una continua repetición, suma de errores y éxitos.
Vivimos marcados por normas morales, leyes, sentimientos.

Pero es un continuo deja- bú. Como el estribillo de una canción.
Una canción que cada uno escribe. Marcamos el ritmo con nuestro andar día a día.

De niña llevaba lazos de satén en el pelo.
De adulta, el satén está en mi ropa interior.

De niña quería ser adulta.
De adulta finjo ser niña.

De niña no mentía
De adulta dejo entrever la verdad

De niña me disfrazaba continuamente.
De adulta nunca me quito mi piel de serpiente.

De niña besé el frió cadáver de mi abuelo en su lecho.
De adulta me beso a mi misma al mirarme al espejo y al contemplar mi pálido rostro.

Amar a una mujer

Me enseñaron a apreciar la forma, el color, los contornos.
Sin saberlo, un ideal de belleza se formo en mi seno.

Y con la madurez, descubrí lo que me negué en la adolescencia.

A mi mente no solo acuden las formas masculinas, sino que evocan cuerpos entrelazados
Curvas sinuosas que nunca tome. Y es la suavidad de un seno lo que mis manos piensan
que acunan.

Enciende mi deseo un simple contoneo de caderas, y no necesito la aridez de unos
labios masculinos para acallar el anelo entre mis piernas.

Perfecta, como una Venus recién salida de la ducha, su piel brillando por el agua,
que se escurre por su espalda.

Amar a una mujer, amarme a mi misma por querer ser yo, por aceptar que mi cuerpo no
esta sujeto al canon establecido, más allá de la moralidad que nos inculcan desde
que nacemos.

Un ser humano junto a otro, ambos cálidos. Y no hay diferencias en esos momentos.
Y las bocas se sellan con un beso húmedo, donde el sabor es genérico.

Si es cierto que el cuerpo femenino es más bello estéticamente que el masculino,
aunque llegado el momento los ame a ambos por igual.

La piel es más suave, la mirada más clara, la voz posee una cadencia dulce,
las manos una delicadeza digna de un ángel

Una mujer de formas leves, mirada suave como su voz, como sus manos.
Y la larga extensión de sus cabellos sobre mi almohada sin importar el tono.

Una mujer a la que amar y observarla dormir cuando todos los deseos se han satisfecho.
Por que en mi mente, se puede erotizar a la virgen maría, cuyo velo cubra sus formas,
dejando entre ver por el fino tejido sus sonrosados pezones.

martes, 22 de febrero de 2011

Hasta caer muerta

Esos dulces días del amor ya pasaron, barrida la arena por una caprichosa ola.

Y es dulce el sabor del recuerdo que deja, pero llena de llagas mi boca.
Es irónico como el órgano mas repugnante y visceral del cuerpo, se identifica con el amor.
La depuradora de sangre, bombeando sin cesar, limpiando de todos los errores que cuando se es joven se cometen.

En estos días que todo se comercializa, me encuentro rodeada de globos con su forma,
como recordándome que el mio no tiene los ventrilos necesarios para funcionar correctamente.
Y es extraño, un transplante no solucionaría el problema.

La gente se traga la imagen bella del amor, a mi me basta con la real.
Aquella que supura sangre, aquella que no miente cuando bombea sus cálidos humores.

Y rodean un solo día de caras fragancias, del sabor del chocolate,
de tarjetas que proclaman a los cuatro vientos, vulgares promesas de amor eterno.

Y cuando uno ama, se lo cree todo. Espera con ilusión el día, busca lo adecuado
para su amado.
Pero para quien como yo, conoce las vísceras que se esconden tras la imagen idílica
que se vende,
El perfume es un cumulo de putrefacción en mis fosas nasales, caldo de cultivo de
infecciones.
El chocolate es un ácido que quema mis papilas gustativas, solidificando mis jugos
gástricos en una acuosa masa alojada en mi interior.
Tarjetas no recibí nunca, y mucho menos flores.

No se por que siempre mis regalos llegan tarde. Días o semanas, no importa.
Acumulan polvo en los estantes de mi alma.
Y cuando miro atrás y les veo, parecen decirme: "Tu una vez amaste. Llenaste tu alma
de falsas esperanzas."

Ahora cuando capto el sabor de las bilis al acercarse este dia...Solo Trago. Como trago tequila para callar los recuerdos.
Como me tragué las mentiras que me decían y como seguiré tragando, en mis futuros silencios, las ganas de gritar.

Repetición

Recuerdo como de niña saltaba en la cama. Ahora de adulta tambien salto, pero no de ma misma forma.
Recuerdo que un dia se rompio la tabla del somier y mi padre tubo que cambiarla. De adulta recuerdo que la madre de un "el"
tubo que quitar el cabecero de aquella cama por que hacia mucho ruido.

De niña quise probar el sabor de la lejia y tuvieron que hacerme un lavado de estomago.
De adulta quise probar el sabor del extasis y tambien acabe en un hospital.

De niña tenia la obligación del colegio.
De adulta tengo la obligación del trabajo.

De niña, el amor idilico hacia un profesor.
De adulta, sexo con un alumno.

De niña lloraba por algo.
De adulta lloraba por alguien.

La vida es una continua repetición, suma de errores y exitos.
Vivimos marcados por normas morales, leyes, sentimientos.

Pero es un continuo deja- bú. Como el estribillo de una canción.
Una canción que cada uno escribe. Marcamos el ritmo con nuestro andar día a día.

De niña llevaba lazos de saten en el pelo.
De adulta, el saten está en mi ropa interior.

De niña quería ser adulta.
De adulta finjo ser niña.

De niña no mentía
De adulta dejo entrever la verdad

De niña me disfrazaba continuamente.
De adulta nunca me quito mi piel de serpiente.

De niña besé el frio cadaver de mi abuelo en su lecho.
De adulta me beso a mi misma al mirarme al espejo y al contemplar mi palido rostro.

jueves, 27 de enero de 2011

Como un suspiro

Un suspiro quedó suspendido entre tus labios.

Me miraste y te miré. Sin proponerlo, pasaste un dedo por el hilo de sangre que entre mis labios se escurría.

Sin proponerlo, dejé caer el cadáver frente a ti.
Un muñeco sin vida, seco por dentro como seca fue su vida.

No sentiste miedo al mirarme. No sentiste repugnancia por los restos del ser inerte.
Solo atracción hacia esa oscuridad perenne que envuelve mi vida, mi muerte.

Y sin más preámbulos, quise tenerte. Quise saborear la crueldad de tu alma, la valentía de tu mirada, la soberbia de tu rostro.

Lo quise de todo de ti. Ansié tu fuego, tu coraje, tu calor.

Y tras esto, abro los ojos y despierto. El hilo de sangre no es más que baba que mancha mi colcha.

Y descubro entre la pastosidad del recuerdo soñado que solo soy humana.
Que no tengo elección en mi destino, que lo más emocionante que me puede pasar hoy es que algún muchacho despistado me dedique un piropo.
Que seguiré la linea que con tiza trazaron en mi infancia y que los sueños como este solo debo expresarlos junto al silencio.

A veces siento que no soy como el resto, que en mi interior se agolpan tantos y tantos sentimientos que han sido atraídos por el simple hecho de mirar como
la luz se refleja en el suelo, o por el brillo de una gota de roció matutino en mi persiana, o por el color del cielo, por la forma de la luna o por el simple movimiento de una nube...

Y es tan bello, tan hermoso que me duele y siento ganas de llorar ante tanta virtud.
Los colores son tan intensos en ese instante, la luz quema, es como el filo de un cuchillo que se cierne sobre mi rostro.

Corta mi alma con precisión. Sangro desde dentro, pero mi cuerpo permanece inmóvil ante esa dolorosa belleza.

Mi vida en ese instante se vuelve un cuadro impresionista.

Y me siento tan diferente por a suma de un instante suspendida en tantas y tantas horas de aburrida indiferencia...


Mi vida no seria mía sin esos dolorosos instantes. segundos que duran un suspiro.
Como el ultimo suspiro de mi alma. Se que la muerte me ha de doler pero será algo tan bello, que moriría mil veces si fuese necesario.

Todo lo bueno ha de durar poco para comprender su valía. Un beso, un amanecer, el trueno al romper el cielo,...la muerte.

Y no se trata de regodearse en lo macabro para entender como algo así puede ser bello.

Cuando me pierdo, solo encuentro la tranquilidad entre los muertos.
Con ellos no finjo sonreír, escuchan sin dictar juicios de valor.

En la soledad de los muros del campo santo encuentro las respuestas a las preguntas que no consigo formular.

A veces algún gato se arrulla entre mis piernas, buscando el calor que los muertos no pueden proporcionarles.

Pero son un calor tan pasajero para ellos como ellos lo son para mi.

Los hombres que se acercan a mi tienden a ser como esos gatos, solo buscan el calor momentáneo que un cadáver no les puede proporcionar. Y me costó lo mio entenderlo.

Quizás mi cuerpo ha alojado algún tipo de imán hacia lo desconocido, una adaptación a lo macabro y ahora no es capaz de alojar calor humano más allá del que me roban los gatos y los hombres, dejandome fría en un rincón de mi propia cama noche tras noche.
Como un recipiente que si se somete a la presión de un microondas, estalla en miles de fragmentos.


Solo soy sangre que se derrama, caliente y oscura. Y nada ni nadie puede detener el olor del dulce liquido que en mi interior circula
Y pienso, realmente pienso, que la muerte será el mas dulce momento que me queda por vivir.

Durará lo que dura un suspiro.

Pero será tal su belleza que merecerá la pena acabar yaciendo entre los fríos muros del camposanto, conociendo las respuestas a aquellas preguntas que los hijos de mis hijos se formularán y enviando a los gatos a robarles en calor que no podré proporcionarles.

Miedo, amor y sexo

La vela prendió sobre su piel el más ardiente de los deseos, dejando una estela de carne roja.
Cuando ato sus manos a la dura mesa, la excitación recorrió su cuerpo como la corriente de un río.

Atada, amordazada, a su completa merced. El miedo mezclado con el calor del deseo que se agitaba entre sus piernas.
El amor asomando a sus ojos, y como prueba de ello, la completa entrega de saberse indefensa.

La habitación, apenas iluminada por algunas velas, estaba inundada por el picante aroma de la excitación de ambos.
Su cuerpo, cubierto por una fina capa de sudor, brillaba bajo la intensidad de aquellas intensas caricias.

La duras sombras de las cadenas en las pareces, la mordaza entre sus labios, dejando escapar sordos gemidos ante
la expectación de los próximos golpes....que finalmente llegaron. Con firmeza el abrió sus piernas, descubriendo sus húmedo centro.

Y el cuero del flagelo acaricio ese espacio para instantes después estallar en sus muslos.
El dolor fue tan intenso como un orgasmo, dejando la zona enrojecida. Dejándola con ganas de más.

El miedo ante los siguientes golpes no llego hasta que sintió la sangre. Hasta que vio aquella bombillita encendida al fondo.

Una cámara de vídeo.

Aquel hombre de amplios hombros, fuertes bíceps y rasgos duros la estaba grabando.
Dios, ese cuello tatuado...

Lo conoció unos meses antes, el hombre perfecto, inteligente, cultivado, de buenos modales e increíblemente atractivo.

Y ahora estaba atada, sucumbiendo a todo tipo de perversiones sexuales con este fiero macho que le arrancaba gemidos de deseo mezclados con dolor

Quería gritar de placer, la estaba llevando al borde para luego alejarla cruelmente, y eso sin penetrarla aún.

Ni siquiera el estaba desnudo....y ansiaba que lo estuviese.

Húmeda y caliente, sintió como las correas ya no se cernían sobre ella, y como un fardo era tomada en brazos de esos grandes músculos,
Viéndose transportada a la pared del fondo.

Un grillete en cada muñeca y dos más en sus tobillos. Huntó su sexo de miel y lamió con sus labios todo su jugo, susurrando palabras tiernas en su sexo.

Perdida entre el dulce deseo, con los ojos entrecerrados, no vislumbro los clavos, que con un dolor penetrante se insertaron en los pulgares de sus pies.
El grito ahogado por la mordaza, las lágrimas escurriendose por el rostro....y al bajar la vista, su sonrisa fugaz e hiriente. Amor traidor.

Siguió perdiéndose entre sus piernas, compensando el dolor, aumentando el calor que manaba sobre su sexo... Para subir, besos alternados con dulces pellizcos en sus muslos, en su vientre, en su alma...
Que dulzura en esos carnosos labios, tan exigentes, tan plenos...
Un par de pinzas pellizcaron sus pezones, que pasaron a ser de un tono rosado intenso.

El cuello tenso, eróticos espasmos de placer recorriendo su cuerpo.
Cm a Cm, recorría su piel, dejando una erótica sensación de sumisión.

Ahora, cuando su piel brilla a causa de la excitación y la sangre se escurre por los dedos de sus pies, siente un amor tan pleno que se desborda.
Le mira a los ojos mientras le besa y siente como los dedos de el se pierden en su interior.

Grita en silencio.

Las manos de el la abandonan para tomar una fusta de suave cuero, y azota las zonas besadas. Sus muslos, su vientre, su alma...

Pero lejos de sentir dolor, se humedece aun más. Se humedece de miedo ante la tortura, ante el sonido del azote.

De nuevo mira a los ojos....esos ojos que corresponden al ser que ama...a esos ojos negros, profundos como pozos...

El abandona la fusta y toma entre sus dedos las pinzas que comprimen sus pezones. Al sentir el primer tirón,sus ojos se humedecen, pero después son liberados del agarre...

A la tenue luz y siguiendo el moviendo de las manos de su amo, contempla el resto de instrumentos...alicates, cuchillos de varios tamaños, clavos,...y fustas.
De varios tamaños, formas, durezas y como no...terminaciones.

Le aterra que use alguna de ellas, que el "juego" llegue a esos extremos...pero ve como el toma un cuchillo.
Un cuchillo de unos 12 cm...
No...esa cámara esta grabando y hay un cuchillo...

Un cuchillo que acaricia sus muslos suavemente...y desgarra un trozo de su piel. No se detiene hay. sube por su estomago y arranca la dermis de tan delicada zona.
Pero no puede gritar.
Siente que se ahoga, que el aire apenas llega a sus pulmones.
Tiembla ante el dolor.

El llanto nubla su vista, pero sabe que el se esta quitando los pantalones. Ya no hay excitación, solo un miedo visceral ante ese ser que la lleva al abismo, la hace conocedora de los placeres y dolores de la carne.

La Sangre y la humedad acumulada hace que el la penetre con fuerza, con brutalidad, mientras cada roce en esos cortes se convierten en fuego liquido manando de cada herida.

La brutalidad del acto es alternado con pequeños arañazos en su rostro y brazos, hasta que finalmente acaba, llenándola de su infame licor de amor.
Con un golpe seco cae inconsciente....para despertar en una silla de calvos de madera. Con un destello parpadeante se hace la luz.


Su cuerpo, adormecido y amoratado. Hay 3 hombres junto a ella. Desnudos y erectos. Llevan mascaras, por lo que no les reconoce. Pero sabe que el esta presente. Conoce ese tatuaje que tantas veces a admirado.

Reconoce sus posturas amenazantes. Las diferentes piezas de metal, las cámaras grabando desde diferentes ángulos su cuerpo....por que ese es su cuerpo.
Frente a ella, varios plasmas retransmiten en directo lo que las cámaras no se pierden.

Su sexo y los cortes de alrededor, su pecho amoratado y las cadenas que caen del techo...cadenas terminadas en anzuelos...aun sueltos.
Su rostro, una unión de lágrimas, horror y sangre.

Sus manos atravesadas en diferentes zonas y atadas al brazo de la silla por los pies. Sus pies más de lo mismo.

En ese momento de lucidez, a la luz de las velas y las pantallas, supo que vería el fin entre aquellas cuatro paredes negras, a manos de 3 hombres.
Y empezó el espectáculo.


Al ritmo de "nowhere to go" de mushroomhead, contemplo como un de ellos la penetraba mientras otro atravesaba sus pezones con los anzuelos que de las cadenas colgaban del techo.

Liberaron su boca de la mordaza solo por el placer de oirla gritar, para luego atar su cabeza a un poste y arrancar dos de sus dientes con unos alicates.

la sangre se escurría por su boca, su pecho, sus manos,...suficientemente doloroso para hacerla permanecer despierta.
La bañaron en semen, cortaron su pelo, arrancaron con unas pinzas los tendones de sus antebrazos...y cuando se desmallaba, cubos de agua helada la traían de nuevo a la realidad.

Hasta el punto de no gritar, de saber que no había retroceso para Sonia, que nadie sentiría piedad y que su cuerpo, cruelmente mutilado, podría alcanzar un sin fin de dolores antes de alcanzar la muerte.


Hasta que al fin, con un susurro, salió tras la cámara, cubierta de pies a cabeza con gasa negra, dejando entrever las suaves formas femeninas y un cuchillo entre los pliegues del vestido, con el que la penetro profundamente y repetidas veces, haciéndola verter sangre coagulada, rajando las formas femeninas que un día fueron suaves....que hace unas horas eran besadas con amor.
Y dejando un reguero en el suelo, un reguero de miedo, amor y sexo.

Hasta caer muerta

Exhalé mi ultimo aliento y yací. El agua hacia ondear mis cabellos. Mi cuerpo, un bulto amorfo sobre el liso mármol.
La sangre cubriendo una gran cantidad de la bañera.

En la vida destile veneno y nunca encontré la forma de sacarlo.
Definitivamente al intentar buscarlo bajo mis venas, solo encontré la sangre.

Este es el relato de un suicidio. mi suicidio. de como lo lleve a cabo todo el mundo sabe.

Del por que, es un privilegio que tendréis que seguir leyendo para que os sea desvelado.

Ante todo e de decir que la muerte no es un fin tan siniestro como en este caso puede parecer.

En absoluto. cuando me llego yo tenia frió y ella me abrazo. no con un abrazo cálido, pero si eterno.

Cuando se llevo mi ultimo aliento, mi ultimo pensamiento, fue tan lleno de color y tan vivido como ningún otro en mi vida.
Algo que merece la pena ver.

Al contrario, mi vida siempre estuvo llena de rojo. Días rojos, sueños rojos.
un rojo tan intenso que no dejaba traspasar ningún otro tono a mi vida.

Y cuando le conocí, el rojo se volvió más intenso, una bienvenida al amor.
El rojo de sus venas, de su corazón, de las peleas y los llantos.

Pero con mi muerte, conocí los matices. El negro en mi funeral, el gris sobre el cielo, el brillo de la voz de un ángel,...

Con mi muerte no tendré nunca más hambre, no sufriré dolor, permaneceré siempre, eternamente junto a ti.

En mi muerte marcaré un vals translúcido junto a nuestras tumbas.
Nuestros labios, sellados por el tiempo en una sonrisa.