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lunes, 30 de mayo de 2011

Alas

Alas, que cubristeis de amor el lienzo
y la belleza de tus matices rosados
los contornos se han formado

Sombras que cubren los ojos
viento que acaricia el movimiento estático de tus cabellos
libertad encadenada entre paredes representada

Soledad encontrada en la noche
fe cuando perdida me hallaba
yo la noche y el el día

El amor que siento al crearte
de mis manos desterrarte
3 meses de oscura agonía
pensándote noche y día

Fuente inagotable de pasiones
ardiendo entre tus negros carbones
cierro los ojos y te veo
miro mis manos manchadas de tu negra dulzura
contemplo tu eterno rostro impasible
y solo se que te amo

No eres amor efímero y embustero
pues desde la cuna me cuidaste
conmigo los pasos disté
y entre pequeños garabatos
me enseñabas a hablar a ratos

más tarde te olvidé
para descubrirte entre adolescentes amores
plagados de corazones
y en las noches turbulentas
solo mis manos no eran lentas

Pasión o vicio
que calmas mis iras más profundas
que matizas mis sentidos
que borras las lágrimas de mis recuerdos
que haces nacer la esperanza...

Eterna pasión oculta
mis manos arderían
si algún día te perdiese
muerta yo me viese

Las musas esta noche me llamaron
y junto a Morfeo acudí entre los brazos de las nueve...

Capricho

Conocí el sabor de la amargura
pero mis dientes no fueron suficientemente fuertes para soportar
sangre que brotaba, roja cálida y caliente entre mis labios
dulce capricho saborear el dulzor de tu propia sabia.

Y por capricho, derrame en las sabanas, bajo la luz de la luna, con un cuchillo oxidado
todo el amor enterrado
bajo mi pecho incipiente, sin sonido latente
terror esmaltado de rojo y negro coagulado.

A los pies de la muerte soné
que mis dedos eran plumas, que dulcemente acariciaban
y mis labios no sangraban
rojo trucado en blanco
como un trueno rompiendo la noche
iluminando la realidad de mi estado
un cadáver muerto y enterrado

Mi cuello sigue marcado,
mi corazón murió encadenado
los caprichos son la locura
con los que sobrellevo esta amargura

Y entre brazos ajenos me hallo
más muerta que viva tendida
a veces sola y olvidada

Los besos que mi piel cubrieron esta noche
soñé que los tuyos eran

Moscas en mi cadáver
el sudor de la carne
labios ajenos besando
fuerte seguridad
Que se torno viscosa
al dejar de ser mentirosa

Y el amor que un día pudrió mi vientre
se quedo vació plenamente
y lleno de ira yacía
más la tierra la absorbió
dejandome de nuevo vacía

Ocultate

Ocultate

Hoy no deseo ser bañada por tu luz
Quisiera nadar el el mar, ser mecida por las olas
quisiera poder soñar, quedarme un segundo a solas

Hay un romanticismo oculto en los pliegues que forman
el sudario de un cadáver

La lluvia lo moja y descubre las forma de aquello que un día se fue.
El viento seca, el tiempo agrieta

Quizás mi corazón se agrietó...
El viento se llevo la canción que con voz queda, susurraba a la luna

Mi corazón dividido, golpeado por tu martillo
Acuname tormenta
dame una muerte lenta

Olvidar podría
Más al decirlo mentiría

lunes, 16 de mayo de 2011

Delirios de muerte, instintos suicidas

La noche llego a mi vida
y en su oscuridad descanse tendida
Muerta me hallaron al amanecer

Y fue la sangre derramada
la que en una piedra solidificada
de mi cuello cuelga sostenida
por el raso de la amargura
que en el saberme odiada
quise ser resucitada

Odio, pasión descascarillada del dolor
de algo muerto y descompuesto
olor putrefacto en la fosa

Pulmones que respiran
negros humores de vida

Se que no puedo vivir en un falso cuento de hadas
pero me siento libre y vuelo entre las sombras
sin importarme la tormenta
si las alas me han de mojar

Un tiro en la oscuridad
mi alma arde en llamas
el agua en mis pulmones
no lo apagará

Muerta hallada en vida
corazón finjo congelado
cuando a muerto calcinado

Libre y condenada
maldita y desengañada
vagabunda y renegada
mi novia la libertad
La muerte mi compañera
yo eterna plañidera
fantasma olvidado
que con la muerte del ocaso...
renaces en mis brazos

Delirios de muerte, instintos suicidas
hacer sufrir y amar,
volverme a torturar.

Son tiempos de terminar,
los lazos y nudos romper
eras que no han de volver

Dadle final
muerte al amor condenado
que de mi pecho quedo colgado
en un susurro expirado.