Tu, tiempo, que me desmostraste sus mentiras
Tu, Tiempo, que me enseñaste a amar en la distancia
Dulce tiempo que apaciguas el dolor
Que llenas tus espacios de sordos lamentos
que calmas mis iras con tus 10 segundos
Sé el láudano para mis heridas
Sé el veneno para las suyas
Tiempo, que anelas la eternidad de un beso
que apagas la llama del fuego
que forjas mi alma de hierro
No perdones sus belleza
Hazle caer
tiempo, se mi as
dadle tiempo al tiempo
Si dais fuego al hierro, marcaréis su piel
pero solo yo soy hierro.
Poeta en tiempos decadentes
El infierno y sus amenazas,
Con sus inextinguibles brasas
Jamás someterá esta voluntad.
Tiempo, bajo una losa de mármol
gusanos a su carne
comida de su ser
Tiempo, que me robaste de sus labios
Terrible pecado imborrable el saberse amado
Dulce placer oculto al imaginarle muerto
Parásito del amor
mendigando el propio
desechando el ajeno
mutilando los restos del pasado
Tiempo, da gusanos a su carne
que sea la tierra lo que sus labios besen
que sea la oscuridad de la fosa lo que sus ojos vean
Era inevitable.
El cuchillo se adentro en la carne, y donde no tenia espacio, se lo hizo a fuerza de un desgarro.
Un juego sucio que acabo manchado de sangre.
lunes, 11 de abril de 2011
martes, 5 de abril de 2011
La plaga (2)
Como un roble retorcido, mi piel se ha carcomido
Donde anidaba la belleza
y el deseo de ser amada-
Sangre cuagulada
queda congelada
Mi rostro han mutilado
y las llagas han supurado
Del fuego de las llamas, mil maldiciones levanté
y anidando en las entrañas de la tierra
de las fosas a los cadáveres elevé.
Oscura plaga que cubre
el lago de eterna virtud
Y del vientre de una madre nació
un niño mutilado, que en su lecho han encontrado
bendita locura que cubre
las animas del camposanto
Entre gritos mi alma arde
no hay nadie que me salve
Solo mi eterno amor, que me brinda sexo y sudor
el fuego ha apagado con un soplo desenterrado
Mi ira ha volado, la muerte todo ha arrasado
y la peste he propagado.
mi cuerpo se ha quemado, y entre sombras he de ocultar
El humo de mi boca que con fuerza he de expulsar
Escondiendo al ser inmundo
que en las entrañas yo llevé
agora enamorado un ser desenterrado
Ungüentos en mis carnes
dulces como la miel
Mientras el sexo de mi amante
me conformo con lamer
Dame belleza de nuevo, dame de nuevo poder
Dame de nuevo tu sangre
Hazme gritar de placer
............
Donde anidaba la belleza
y el deseo de ser amada-
Sangre cuagulada
queda congelada
Mi rostro han mutilado
y las llagas han supurado
Del fuego de las llamas, mil maldiciones levanté
y anidando en las entrañas de la tierra
de las fosas a los cadáveres elevé.
Oscura plaga que cubre
el lago de eterna virtud
Y del vientre de una madre nació
un niño mutilado, que en su lecho han encontrado
bendita locura que cubre
las animas del camposanto
Entre gritos mi alma arde
no hay nadie que me salve
Solo mi eterno amor, que me brinda sexo y sudor
el fuego ha apagado con un soplo desenterrado
Mi ira ha volado, la muerte todo ha arrasado
y la peste he propagado.
mi cuerpo se ha quemado, y entre sombras he de ocultar
El humo de mi boca que con fuerza he de expulsar
Escondiendo al ser inmundo
que en las entrañas yo llevé
agora enamorado un ser desenterrado
Ungüentos en mis carnes
dulces como la miel
Mientras el sexo de mi amante
me conformo con lamer
Dame belleza de nuevo, dame de nuevo poder
Dame de nuevo tu sangre
Hazme gritar de placer
............
Presagio de ...
Presagio de muerte
liquida sangre en las sabanas
piel derretida por tu contacto
dolor que produce besarte
aún no se a roto
nexo sanguinolento
cordón umbilical sediento de placer
odio del que te alimentas
en tu sueño de venganza
dulce como el placer
lasciva como la miel
dolor de un corazón negro
calcinado por la calor
mentira con aires de candor
laceroso y axfisiante
amor?
muerde la blanca piel
desgarras por solo placer
perderte en el abismo
liquida sangre en las sabanas
piel derretida por tu contacto
dolor que produce besarte
aún no se a roto
nexo sanguinolento
cordón umbilical sediento de placer
odio del que te alimentas
en tu sueño de venganza
dulce como el placer
lasciva como la miel
dolor de un corazón negro
calcinado por la calor
mentira con aires de candor
laceroso y axfisiante
amor?
muerde la blanca piel
desgarras por solo placer
perderte en el abismo
Renuncia
Como un manto cubre mis hombros hoy la realidad
más del frío no me ampara.
He de abrir los ojos, sacar el auto engaño de mis bolsillos
pues si no hundirá mi cuerpo en el fondo del lago de la vida.
Desnuda bajo la luz de la luna tendré miedo del mundo,
pero no pesara mi alma como una losa.
Renuncio a tus labios, renuncio a tu piel, a tu mirada.
Olvido tu nombre y guardo entre las sabanas
el recuerdo de tu aroma vinculante.
Sello mis labios con el lacre de la muerte
Mis dedos entumecidos señalan el camino que quiero
Camino en la senda del abismo
sin ver claramente el suelo bajo mis pies.
Pobre niña perdida que pensaba que en cuerpos ajenos se encontraría
Pobre ser anhelante de amor y cariño efímero,
conformista del amor
que muere incipiente entre sus piernas...
La araña tejerá la tela de mi vestido
y entre los pliegues que el viento ondeará
la felicidad que perdí en los brazos de la infancia
El amor no se suplica
germina sin ser sembrado
Lo nuestro nació para morir
y murió por que quise que naciera.
Si vivir desterrado del alma se merece
al mar enviaré al amor cruzar
Pues un amor mojado
en mi alma a penetrado.
Muchas lágrimas cayeron
saladas en el camino
pero el viento del destino las secará
Y bajo la luz del rayo
encontraré mi camino.
Dulce esperanza
que iluminó en mi agonía
con deseo de verme amada
de nuevo en la vacía oscuridad
yací mutilada
Dulce desconocido del tiempo
rescatarme de sus garras
Lazo que unes amor con muerte
de seda pareces mas de hierro te forjas
atas mis senos con el nudo de la esperanza
La libertad es una quimera que yace sangrante
a merced de una tormenta
Y el amor que lentamente en mi a fraguado
de mi cuerpo queda desterrado
al renunciar al ser amado.
más del frío no me ampara.
He de abrir los ojos, sacar el auto engaño de mis bolsillos
pues si no hundirá mi cuerpo en el fondo del lago de la vida.
Desnuda bajo la luz de la luna tendré miedo del mundo,
pero no pesara mi alma como una losa.
Renuncio a tus labios, renuncio a tu piel, a tu mirada.
Olvido tu nombre y guardo entre las sabanas
el recuerdo de tu aroma vinculante.
Sello mis labios con el lacre de la muerte
Mis dedos entumecidos señalan el camino que quiero
Camino en la senda del abismo
sin ver claramente el suelo bajo mis pies.
Pobre niña perdida que pensaba que en cuerpos ajenos se encontraría
Pobre ser anhelante de amor y cariño efímero,
conformista del amor
que muere incipiente entre sus piernas...
La araña tejerá la tela de mi vestido
y entre los pliegues que el viento ondeará
la felicidad que perdí en los brazos de la infancia
El amor no se suplica
germina sin ser sembrado
Lo nuestro nació para morir
y murió por que quise que naciera.
Si vivir desterrado del alma se merece
al mar enviaré al amor cruzar
Pues un amor mojado
en mi alma a penetrado.
Muchas lágrimas cayeron
saladas en el camino
pero el viento del destino las secará
Y bajo la luz del rayo
encontraré mi camino.
Dulce esperanza
que iluminó en mi agonía
con deseo de verme amada
de nuevo en la vacía oscuridad
yací mutilada
Dulce desconocido del tiempo
rescatarme de sus garras
Lazo que unes amor con muerte
de seda pareces mas de hierro te forjas
atas mis senos con el nudo de la esperanza
La libertad es una quimera que yace sangrante
a merced de una tormenta
Y el amor que lentamente en mi a fraguado
de mi cuerpo queda desterrado
al renunciar al ser amado.
Regreso
Y regreso a sentir el deseo de besar sus labios,
Y verle al los ojos cerrar.
Regreso a recordar su perfume sobre la almohada
que tarde o temprano abandonará.
Regresaran como las olas a la orilla todas las lágrimas guardadas
Como la Julieta en el balcón
espero y salgo a su encuentro
Oh muerte sagrada que coronaras mi frente
con su amor sueño latente
de creerme amada al ser besada
en una quimera inventada.
Regreso a hacer lo que siempre he sabido hacer.
Plasmar la muerte de lo nuestro sobre un papel.
En esta noche sombría comprendí
que siempre me miento al sufrir.
Las almas del cementerio, mi cuerpo inundaron
Y en la oscuridad de mi cuarto
su cadáver he encontrado
Romeo mató al amor
más la muerte se ha vengado
cuyo precio yo he pagado
creyéndole enamorado
Si el amor es vengativo
y ha tus besos he de renunciar
Si compartes tus palabras y miradas
con más de mil enamoradas
no sentirás mi partida
aunque yo muera excluida
Si la lluvia ha de mojar
lo que el viento anhela secar,
la tierra ha de corromper
lo que el fuego ha de morder.
Y verle al los ojos cerrar.
Regreso a recordar su perfume sobre la almohada
que tarde o temprano abandonará.
Regresaran como las olas a la orilla todas las lágrimas guardadas
Como la Julieta en el balcón
espero y salgo a su encuentro
Oh muerte sagrada que coronaras mi frente
con su amor sueño latente
de creerme amada al ser besada
en una quimera inventada.
Regreso a hacer lo que siempre he sabido hacer.
Plasmar la muerte de lo nuestro sobre un papel.
En esta noche sombría comprendí
que siempre me miento al sufrir.
Las almas del cementerio, mi cuerpo inundaron
Y en la oscuridad de mi cuarto
su cadáver he encontrado
Romeo mató al amor
más la muerte se ha vengado
cuyo precio yo he pagado
creyéndole enamorado
Si el amor es vengativo
y ha tus besos he de renunciar
Si compartes tus palabras y miradas
con más de mil enamoradas
no sentirás mi partida
aunque yo muera excluida
Si la lluvia ha de mojar
lo que el viento anhela secar,
la tierra ha de corromper
lo que el fuego ha de morder.
En el jardín de los muertos
Las campanas de la iglesia sonarán
anunciando que mi muerte ha llegado
y los bancos del púlpito vacío
Tu, en la inmensidad
Tu, que me tentaste
que propiciaste la más sonora de las caídas entre las caídas
Tu, que mi lecho de muerte besaste mis ojos acuosos y me diste la mano
como acompañandome en mi ultimo viaje
Queriendo estar cuando nunca estuviste
queriendo amar cuando nunca amaste
riendo cuando querías llorar
¿Es Dios el enemigo del amor?
En el jardín de los muertos me hallo
donde los amantes eternos, cubiertos de musgo sus labios
se susurran silenciosas promesas eternas
En el jardín de los muertos
las rosas son negras
y la soledad de tu frío lecho es la eterna compañía
A veces llegamos a el con tarjeta de bienvenida, pues nos esperan
Otras, llegamos como el viento, con la compañía del silencio.
anunciando que mi muerte ha llegado
y los bancos del púlpito vacío
Tu, en la inmensidad
Tu, que me tentaste
que propiciaste la más sonora de las caídas entre las caídas
Tu, que mi lecho de muerte besaste mis ojos acuosos y me diste la mano
como acompañandome en mi ultimo viaje
Queriendo estar cuando nunca estuviste
queriendo amar cuando nunca amaste
riendo cuando querías llorar
¿Es Dios el enemigo del amor?
En el jardín de los muertos me hallo
donde los amantes eternos, cubiertos de musgo sus labios
se susurran silenciosas promesas eternas
En el jardín de los muertos
las rosas son negras
y la soledad de tu frío lecho es la eterna compañía
A veces llegamos a el con tarjeta de bienvenida, pues nos esperan
Otras, llegamos como el viento, con la compañía del silencio.
lunes, 21 de marzo de 2011
El brillo del Sol...
Él fue el átomo a quien preferí entre toda la arcilla de que están hechos los hombres.
Él era una oscura joya, nacida de las aguas tormentosas y extraviada en alguna cresta baja.
El brillo del sol me habló esta mañana, me nombró como Judit, heroína de los apócrifos,
y a el como al orador de Éfeso. Pero el mundo dormía en la ignorancia y no nos escucharon.
Fatalista fortuna siempre cerca del final.
El amor verdadero va pero el tiempo no vuelve de nuevo...
He puesto mi fe en las aberraciones que pueblan mis sueños
y a pesar de ello, sigo extrañando las cosas que se hicieron realidad.
¿Debemos escuchar el silencio? ¿O debemos escuchar el ruido?
Ellos no necesitan esta aceptación ciega.
He hecho mi elección y acepto plenamente como
la luz vive en la oscuridad y la belleza vive en el dolor.
Se que la destrucción puede perdernos a nosotros mismos
pero aún así seguirá siendo bello perderme por su causa.
Anoche llamó a la puerta una pobre señora que buscaba un hogar. Le dije que sabía de un sitio y le di la dirección del cementerio para ahorrarle una mudanza.
No sabia su nombre hasta que levanto el brazo y vi la hoz.
Él quiso coger las flores del camposanto para adornar nuestro lecho, y entre las sombras que ocultan la luna
me prometió que solo cuando cuando las mariposas renuncien a sus néctares,
cuando el Vesubio inunde Napoles con sus negros humores
y el negro palio de la muerte cubra el brillo de mis ojos,
sabrá que no me ama.
cuando el Vesubio inunde Napoles con sus negros humores
y el negro palio de la muerte cubra el brillo de mis ojos,
sabrá que no me ama.
Que las promesas habrán sido vanas
y que el mentiroso sol me robó la eternidad
que un día me regaló su amada luna.
y que el mentiroso sol me robó la eternidad
que un día me regaló su amada luna.
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