Esos dulces días del amor ya pasaron, barrida la arena por una caprichosa ola.
Y es dulce el sabor del recuerdo que deja, pero llena de llagas mi boca.
Es irónico como el órgano mas repugnante y visceral del cuerpo, se identifica con el amor.
La depuradora de sangre, bombeando sin cesar, limpiando de todos los errores que cuando se es joven se cometen.
En estos días que todo se comercializa, me encuentro rodeada de globos con su forma,
como recordándome que el mio no tiene los ventrilos necesarios para funcionar correctamente.
Y es extraño, un transplante no solucionaría el problema.
La gente se traga la imagen bella del amor, a mi me basta con la real.
Aquella que supura sangre, aquella que no miente cuando bombea sus cálidos humores.
Y rodean un solo día de caras fragancias, del sabor del chocolate,
de tarjetas que proclaman a los cuatro vientos, vulgares promesas de amor eterno.
Y cuando uno ama, se lo cree todo. Espera con ilusión el día, busca lo adecuado
para su amado.
Pero para quien como yo, conoce las vísceras que se esconden tras la imagen idílica
que se vende,
El perfume es un cumulo de putrefacción en mis fosas nasales, caldo de cultivo de
infecciones.
El chocolate es un ácido que quema mis papilas gustativas, solidificando mis jugos
gástricos en una acuosa masa alojada en mi interior.
Tarjetas no recibí nunca, y mucho menos flores.
No se por que siempre mis regalos llegan tarde. Días o semanas, no importa.
Acumulan polvo en los estantes de mi alma.
Y cuando miro atrás y les veo, parecen decirme: "Tu una vez amaste. Llenaste tu alma
de falsas esperanzas."
Ahora cuando capto el sabor de las bilis al acercarse este dia...Solo Trago. Como trago tequila para callar los recuerdos.
Como me tragué las mentiras que me decían y como seguiré tragando, en mis futuros silencios, las ganas de gritar.
martes, 22 de febrero de 2011
Repetición
Recuerdo como de niña saltaba en la cama. Ahora de adulta tambien salto, pero no de ma misma forma.
Recuerdo que un dia se rompio la tabla del somier y mi padre tubo que cambiarla. De adulta recuerdo que la madre de un "el"
tubo que quitar el cabecero de aquella cama por que hacia mucho ruido.
De niña quise probar el sabor de la lejia y tuvieron que hacerme un lavado de estomago.
De adulta quise probar el sabor del extasis y tambien acabe en un hospital.
De niña tenia la obligación del colegio.
De adulta tengo la obligación del trabajo.
De niña, el amor idilico hacia un profesor.
De adulta, sexo con un alumno.
De niña lloraba por algo.
De adulta lloraba por alguien.
La vida es una continua repetición, suma de errores y exitos.
Vivimos marcados por normas morales, leyes, sentimientos.
Pero es un continuo deja- bú. Como el estribillo de una canción.
Una canción que cada uno escribe. Marcamos el ritmo con nuestro andar día a día.
De niña llevaba lazos de saten en el pelo.
De adulta, el saten está en mi ropa interior.
De niña quería ser adulta.
De adulta finjo ser niña.
De niña no mentía
De adulta dejo entrever la verdad
De niña me disfrazaba continuamente.
De adulta nunca me quito mi piel de serpiente.
De niña besé el frio cadaver de mi abuelo en su lecho.
De adulta me beso a mi misma al mirarme al espejo y al contemplar mi palido rostro.
Recuerdo que un dia se rompio la tabla del somier y mi padre tubo que cambiarla. De adulta recuerdo que la madre de un "el"
tubo que quitar el cabecero de aquella cama por que hacia mucho ruido.
De niña quise probar el sabor de la lejia y tuvieron que hacerme un lavado de estomago.
De adulta quise probar el sabor del extasis y tambien acabe en un hospital.
De niña tenia la obligación del colegio.
De adulta tengo la obligación del trabajo.
De niña, el amor idilico hacia un profesor.
De adulta, sexo con un alumno.
De niña lloraba por algo.
De adulta lloraba por alguien.
La vida es una continua repetición, suma de errores y exitos.
Vivimos marcados por normas morales, leyes, sentimientos.
Pero es un continuo deja- bú. Como el estribillo de una canción.
Una canción que cada uno escribe. Marcamos el ritmo con nuestro andar día a día.
De niña llevaba lazos de saten en el pelo.
De adulta, el saten está en mi ropa interior.
De niña quería ser adulta.
De adulta finjo ser niña.
De niña no mentía
De adulta dejo entrever la verdad
De niña me disfrazaba continuamente.
De adulta nunca me quito mi piel de serpiente.
De niña besé el frio cadaver de mi abuelo en su lecho.
De adulta me beso a mi misma al mirarme al espejo y al contemplar mi palido rostro.
jueves, 27 de enero de 2011
Como un suspiro
Un suspiro quedó suspendido entre tus labios.
Me miraste y te miré. Sin proponerlo, pasaste un dedo por el hilo de sangre que entre mis labios se escurría.
Sin proponerlo, dejé caer el cadáver frente a ti.
Un muñeco sin vida, seco por dentro como seca fue su vida.
No sentiste miedo al mirarme. No sentiste repugnancia por los restos del ser inerte.
Solo atracción hacia esa oscuridad perenne que envuelve mi vida, mi muerte.
Y sin más preámbulos, quise tenerte. Quise saborear la crueldad de tu alma, la valentía de tu mirada, la soberbia de tu rostro.
Lo quise de todo de ti. Ansié tu fuego, tu coraje, tu calor.
Y tras esto, abro los ojos y despierto. El hilo de sangre no es más que baba que mancha mi colcha.
Y descubro entre la pastosidad del recuerdo soñado que solo soy humana.
Que no tengo elección en mi destino, que lo más emocionante que me puede pasar hoy es que algún muchacho despistado me dedique un piropo.
Que seguiré la linea que con tiza trazaron en mi infancia y que los sueños como este solo debo expresarlos junto al silencio.
A veces siento que no soy como el resto, que en mi interior se agolpan tantos y tantos sentimientos que han sido atraídos por el simple hecho de mirar como
la luz se refleja en el suelo, o por el brillo de una gota de roció matutino en mi persiana, o por el color del cielo, por la forma de la luna o por el simple movimiento de una nube...
Y es tan bello, tan hermoso que me duele y siento ganas de llorar ante tanta virtud.
Los colores son tan intensos en ese instante, la luz quema, es como el filo de un cuchillo que se cierne sobre mi rostro.
Corta mi alma con precisión. Sangro desde dentro, pero mi cuerpo permanece inmóvil ante esa dolorosa belleza.
Mi vida en ese instante se vuelve un cuadro impresionista.
Y me siento tan diferente por a suma de un instante suspendida en tantas y tantas horas de aburrida indiferencia...
Mi vida no seria mía sin esos dolorosos instantes. segundos que duran un suspiro.
Como el ultimo suspiro de mi alma. Se que la muerte me ha de doler pero será algo tan bello, que moriría mil veces si fuese necesario.
Todo lo bueno ha de durar poco para comprender su valía. Un beso, un amanecer, el trueno al romper el cielo,...la muerte.
Y no se trata de regodearse en lo macabro para entender como algo así puede ser bello.
Cuando me pierdo, solo encuentro la tranquilidad entre los muertos.
Con ellos no finjo sonreír, escuchan sin dictar juicios de valor.
En la soledad de los muros del campo santo encuentro las respuestas a las preguntas que no consigo formular.
A veces algún gato se arrulla entre mis piernas, buscando el calor que los muertos no pueden proporcionarles.
Pero son un calor tan pasajero para ellos como ellos lo son para mi.
Los hombres que se acercan a mi tienden a ser como esos gatos, solo buscan el calor momentáneo que un cadáver no les puede proporcionar. Y me costó lo mio entenderlo.
Quizás mi cuerpo ha alojado algún tipo de imán hacia lo desconocido, una adaptación a lo macabro y ahora no es capaz de alojar calor humano más allá del que me roban los gatos y los hombres, dejandome fría en un rincón de mi propia cama noche tras noche.
Como un recipiente que si se somete a la presión de un microondas, estalla en miles de fragmentos.
Solo soy sangre que se derrama, caliente y oscura. Y nada ni nadie puede detener el olor del dulce liquido que en mi interior circula
Y pienso, realmente pienso, que la muerte será el mas dulce momento que me queda por vivir.
Durará lo que dura un suspiro.
Pero será tal su belleza que merecerá la pena acabar yaciendo entre los fríos muros del camposanto, conociendo las respuestas a aquellas preguntas que los hijos de mis hijos se formularán y enviando a los gatos a robarles en calor que no podré proporcionarles.
Me miraste y te miré. Sin proponerlo, pasaste un dedo por el hilo de sangre que entre mis labios se escurría.
Sin proponerlo, dejé caer el cadáver frente a ti.
Un muñeco sin vida, seco por dentro como seca fue su vida.
No sentiste miedo al mirarme. No sentiste repugnancia por los restos del ser inerte.
Solo atracción hacia esa oscuridad perenne que envuelve mi vida, mi muerte.
Y sin más preámbulos, quise tenerte. Quise saborear la crueldad de tu alma, la valentía de tu mirada, la soberbia de tu rostro.
Lo quise de todo de ti. Ansié tu fuego, tu coraje, tu calor.
Y tras esto, abro los ojos y despierto. El hilo de sangre no es más que baba que mancha mi colcha.
Y descubro entre la pastosidad del recuerdo soñado que solo soy humana.
Que no tengo elección en mi destino, que lo más emocionante que me puede pasar hoy es que algún muchacho despistado me dedique un piropo.
Que seguiré la linea que con tiza trazaron en mi infancia y que los sueños como este solo debo expresarlos junto al silencio.
A veces siento que no soy como el resto, que en mi interior se agolpan tantos y tantos sentimientos que han sido atraídos por el simple hecho de mirar como
la luz se refleja en el suelo, o por el brillo de una gota de roció matutino en mi persiana, o por el color del cielo, por la forma de la luna o por el simple movimiento de una nube...
Y es tan bello, tan hermoso que me duele y siento ganas de llorar ante tanta virtud.
Los colores son tan intensos en ese instante, la luz quema, es como el filo de un cuchillo que se cierne sobre mi rostro.
Corta mi alma con precisión. Sangro desde dentro, pero mi cuerpo permanece inmóvil ante esa dolorosa belleza.
Mi vida en ese instante se vuelve un cuadro impresionista.
Y me siento tan diferente por a suma de un instante suspendida en tantas y tantas horas de aburrida indiferencia...
Mi vida no seria mía sin esos dolorosos instantes. segundos que duran un suspiro.
Como el ultimo suspiro de mi alma. Se que la muerte me ha de doler pero será algo tan bello, que moriría mil veces si fuese necesario.
Todo lo bueno ha de durar poco para comprender su valía. Un beso, un amanecer, el trueno al romper el cielo,...la muerte.
Y no se trata de regodearse en lo macabro para entender como algo así puede ser bello.
Cuando me pierdo, solo encuentro la tranquilidad entre los muertos.
Con ellos no finjo sonreír, escuchan sin dictar juicios de valor.
En la soledad de los muros del campo santo encuentro las respuestas a las preguntas que no consigo formular.
A veces algún gato se arrulla entre mis piernas, buscando el calor que los muertos no pueden proporcionarles.
Pero son un calor tan pasajero para ellos como ellos lo son para mi.
Los hombres que se acercan a mi tienden a ser como esos gatos, solo buscan el calor momentáneo que un cadáver no les puede proporcionar. Y me costó lo mio entenderlo.
Quizás mi cuerpo ha alojado algún tipo de imán hacia lo desconocido, una adaptación a lo macabro y ahora no es capaz de alojar calor humano más allá del que me roban los gatos y los hombres, dejandome fría en un rincón de mi propia cama noche tras noche.
Como un recipiente que si se somete a la presión de un microondas, estalla en miles de fragmentos.
Solo soy sangre que se derrama, caliente y oscura. Y nada ni nadie puede detener el olor del dulce liquido que en mi interior circula
Y pienso, realmente pienso, que la muerte será el mas dulce momento que me queda por vivir.
Durará lo que dura un suspiro.
Pero será tal su belleza que merecerá la pena acabar yaciendo entre los fríos muros del camposanto, conociendo las respuestas a aquellas preguntas que los hijos de mis hijos se formularán y enviando a los gatos a robarles en calor que no podré proporcionarles.
Miedo, amor y sexo
La vela prendió sobre su piel el más ardiente de los deseos, dejando una estela de carne roja.
Cuando ato sus manos a la dura mesa, la excitación recorrió su cuerpo como la corriente de un río.
Atada, amordazada, a su completa merced. El miedo mezclado con el calor del deseo que se agitaba entre sus piernas.
El amor asomando a sus ojos, y como prueba de ello, la completa entrega de saberse indefensa.
La habitación, apenas iluminada por algunas velas, estaba inundada por el picante aroma de la excitación de ambos.
Su cuerpo, cubierto por una fina capa de sudor, brillaba bajo la intensidad de aquellas intensas caricias.
La duras sombras de las cadenas en las pareces, la mordaza entre sus labios, dejando escapar sordos gemidos ante
la expectación de los próximos golpes....que finalmente llegaron. Con firmeza el abrió sus piernas, descubriendo sus húmedo centro.
Y el cuero del flagelo acaricio ese espacio para instantes después estallar en sus muslos.
El dolor fue tan intenso como un orgasmo, dejando la zona enrojecida. Dejándola con ganas de más.
El miedo ante los siguientes golpes no llego hasta que sintió la sangre. Hasta que vio aquella bombillita encendida al fondo.
Una cámara de vídeo.
Aquel hombre de amplios hombros, fuertes bíceps y rasgos duros la estaba grabando.
Dios, ese cuello tatuado...
Lo conoció unos meses antes, el hombre perfecto, inteligente, cultivado, de buenos modales e increíblemente atractivo.
Y ahora estaba atada, sucumbiendo a todo tipo de perversiones sexuales con este fiero macho que le arrancaba gemidos de deseo mezclados con dolor
Quería gritar de placer, la estaba llevando al borde para luego alejarla cruelmente, y eso sin penetrarla aún.
Ni siquiera el estaba desnudo....y ansiaba que lo estuviese.
Húmeda y caliente, sintió como las correas ya no se cernían sobre ella, y como un fardo era tomada en brazos de esos grandes músculos,
Viéndose transportada a la pared del fondo.
Un grillete en cada muñeca y dos más en sus tobillos. Huntó su sexo de miel y lamió con sus labios todo su jugo, susurrando palabras tiernas en su sexo.
Perdida entre el dulce deseo, con los ojos entrecerrados, no vislumbro los clavos, que con un dolor penetrante se insertaron en los pulgares de sus pies.
El grito ahogado por la mordaza, las lágrimas escurriendose por el rostro....y al bajar la vista, su sonrisa fugaz e hiriente. Amor traidor.
Siguió perdiéndose entre sus piernas, compensando el dolor, aumentando el calor que manaba sobre su sexo... Para subir, besos alternados con dulces pellizcos en sus muslos, en su vientre, en su alma...
Que dulzura en esos carnosos labios, tan exigentes, tan plenos...
Un par de pinzas pellizcaron sus pezones, que pasaron a ser de un tono rosado intenso.
El cuello tenso, eróticos espasmos de placer recorriendo su cuerpo.
Cm a Cm, recorría su piel, dejando una erótica sensación de sumisión.
Ahora, cuando su piel brilla a causa de la excitación y la sangre se escurre por los dedos de sus pies, siente un amor tan pleno que se desborda.
Le mira a los ojos mientras le besa y siente como los dedos de el se pierden en su interior.
Grita en silencio.
Las manos de el la abandonan para tomar una fusta de suave cuero, y azota las zonas besadas. Sus muslos, su vientre, su alma...
Pero lejos de sentir dolor, se humedece aun más. Se humedece de miedo ante la tortura, ante el sonido del azote.
De nuevo mira a los ojos....esos ojos que corresponden al ser que ama...a esos ojos negros, profundos como pozos...
El abandona la fusta y toma entre sus dedos las pinzas que comprimen sus pezones. Al sentir el primer tirón,sus ojos se humedecen, pero después son liberados del agarre...
A la tenue luz y siguiendo el moviendo de las manos de su amo, contempla el resto de instrumentos...alicates, cuchillos de varios tamaños, clavos,...y fustas.
De varios tamaños, formas, durezas y como no...terminaciones.
Le aterra que use alguna de ellas, que el "juego" llegue a esos extremos...pero ve como el toma un cuchillo.
Un cuchillo de unos 12 cm...
No...esa cámara esta grabando y hay un cuchillo...
Un cuchillo que acaricia sus muslos suavemente...y desgarra un trozo de su piel. No se detiene hay. sube por su estomago y arranca la dermis de tan delicada zona.
Pero no puede gritar.
Siente que se ahoga, que el aire apenas llega a sus pulmones.
Tiembla ante el dolor.
El llanto nubla su vista, pero sabe que el se esta quitando los pantalones. Ya no hay excitación, solo un miedo visceral ante ese ser que la lleva al abismo, la hace conocedora de los placeres y dolores de la carne.
La Sangre y la humedad acumulada hace que el la penetre con fuerza, con brutalidad, mientras cada roce en esos cortes se convierten en fuego liquido manando de cada herida.
La brutalidad del acto es alternado con pequeños arañazos en su rostro y brazos, hasta que finalmente acaba, llenándola de su infame licor de amor.
Con un golpe seco cae inconsciente....para despertar en una silla de calvos de madera. Con un destello parpadeante se hace la luz.
Su cuerpo, adormecido y amoratado. Hay 3 hombres junto a ella. Desnudos y erectos. Llevan mascaras, por lo que no les reconoce. Pero sabe que el esta presente. Conoce ese tatuaje que tantas veces a admirado.
Reconoce sus posturas amenazantes. Las diferentes piezas de metal, las cámaras grabando desde diferentes ángulos su cuerpo....por que ese es su cuerpo.
Frente a ella, varios plasmas retransmiten en directo lo que las cámaras no se pierden.
Su sexo y los cortes de alrededor, su pecho amoratado y las cadenas que caen del techo...cadenas terminadas en anzuelos...aun sueltos.
Su rostro, una unión de lágrimas, horror y sangre.
Sus manos atravesadas en diferentes zonas y atadas al brazo de la silla por los pies. Sus pies más de lo mismo.
En ese momento de lucidez, a la luz de las velas y las pantallas, supo que vería el fin entre aquellas cuatro paredes negras, a manos de 3 hombres.
Y empezó el espectáculo.
Al ritmo de "nowhere to go" de mushroomhead, contemplo como un de ellos la penetraba mientras otro atravesaba sus pezones con los anzuelos que de las cadenas colgaban del techo.
Liberaron su boca de la mordaza solo por el placer de oirla gritar, para luego atar su cabeza a un poste y arrancar dos de sus dientes con unos alicates.
la sangre se escurría por su boca, su pecho, sus manos,...suficientemente doloroso para hacerla permanecer despierta.
La bañaron en semen, cortaron su pelo, arrancaron con unas pinzas los tendones de sus antebrazos...y cuando se desmallaba, cubos de agua helada la traían de nuevo a la realidad.
Hasta el punto de no gritar, de saber que no había retroceso para Sonia, que nadie sentiría piedad y que su cuerpo, cruelmente mutilado, podría alcanzar un sin fin de dolores antes de alcanzar la muerte.
Hasta que al fin, con un susurro, salió tras la cámara, cubierta de pies a cabeza con gasa negra, dejando entrever las suaves formas femeninas y un cuchillo entre los pliegues del vestido, con el que la penetro profundamente y repetidas veces, haciéndola verter sangre coagulada, rajando las formas femeninas que un día fueron suaves....que hace unas horas eran besadas con amor.
Y dejando un reguero en el suelo, un reguero de miedo, amor y sexo.
Cuando ato sus manos a la dura mesa, la excitación recorrió su cuerpo como la corriente de un río.
Atada, amordazada, a su completa merced. El miedo mezclado con el calor del deseo que se agitaba entre sus piernas.
El amor asomando a sus ojos, y como prueba de ello, la completa entrega de saberse indefensa.
La habitación, apenas iluminada por algunas velas, estaba inundada por el picante aroma de la excitación de ambos.
Su cuerpo, cubierto por una fina capa de sudor, brillaba bajo la intensidad de aquellas intensas caricias.
La duras sombras de las cadenas en las pareces, la mordaza entre sus labios, dejando escapar sordos gemidos ante
la expectación de los próximos golpes....que finalmente llegaron. Con firmeza el abrió sus piernas, descubriendo sus húmedo centro.
Y el cuero del flagelo acaricio ese espacio para instantes después estallar en sus muslos.
El dolor fue tan intenso como un orgasmo, dejando la zona enrojecida. Dejándola con ganas de más.
El miedo ante los siguientes golpes no llego hasta que sintió la sangre. Hasta que vio aquella bombillita encendida al fondo.
Una cámara de vídeo.
Aquel hombre de amplios hombros, fuertes bíceps y rasgos duros la estaba grabando.
Dios, ese cuello tatuado...
Lo conoció unos meses antes, el hombre perfecto, inteligente, cultivado, de buenos modales e increíblemente atractivo.
Y ahora estaba atada, sucumbiendo a todo tipo de perversiones sexuales con este fiero macho que le arrancaba gemidos de deseo mezclados con dolor
Quería gritar de placer, la estaba llevando al borde para luego alejarla cruelmente, y eso sin penetrarla aún.
Ni siquiera el estaba desnudo....y ansiaba que lo estuviese.
Húmeda y caliente, sintió como las correas ya no se cernían sobre ella, y como un fardo era tomada en brazos de esos grandes músculos,
Viéndose transportada a la pared del fondo.
Un grillete en cada muñeca y dos más en sus tobillos. Huntó su sexo de miel y lamió con sus labios todo su jugo, susurrando palabras tiernas en su sexo.
Perdida entre el dulce deseo, con los ojos entrecerrados, no vislumbro los clavos, que con un dolor penetrante se insertaron en los pulgares de sus pies.
El grito ahogado por la mordaza, las lágrimas escurriendose por el rostro....y al bajar la vista, su sonrisa fugaz e hiriente. Amor traidor.
Siguió perdiéndose entre sus piernas, compensando el dolor, aumentando el calor que manaba sobre su sexo... Para subir, besos alternados con dulces pellizcos en sus muslos, en su vientre, en su alma...
Que dulzura en esos carnosos labios, tan exigentes, tan plenos...
Un par de pinzas pellizcaron sus pezones, que pasaron a ser de un tono rosado intenso.
El cuello tenso, eróticos espasmos de placer recorriendo su cuerpo.
Cm a Cm, recorría su piel, dejando una erótica sensación de sumisión.
Ahora, cuando su piel brilla a causa de la excitación y la sangre se escurre por los dedos de sus pies, siente un amor tan pleno que se desborda.
Le mira a los ojos mientras le besa y siente como los dedos de el se pierden en su interior.
Grita en silencio.
Las manos de el la abandonan para tomar una fusta de suave cuero, y azota las zonas besadas. Sus muslos, su vientre, su alma...
Pero lejos de sentir dolor, se humedece aun más. Se humedece de miedo ante la tortura, ante el sonido del azote.
De nuevo mira a los ojos....esos ojos que corresponden al ser que ama...a esos ojos negros, profundos como pozos...
El abandona la fusta y toma entre sus dedos las pinzas que comprimen sus pezones. Al sentir el primer tirón,sus ojos se humedecen, pero después son liberados del agarre...
A la tenue luz y siguiendo el moviendo de las manos de su amo, contempla el resto de instrumentos...alicates, cuchillos de varios tamaños, clavos,...y fustas.
De varios tamaños, formas, durezas y como no...terminaciones.
Le aterra que use alguna de ellas, que el "juego" llegue a esos extremos...pero ve como el toma un cuchillo.
Un cuchillo de unos 12 cm...
No...esa cámara esta grabando y hay un cuchillo...
Un cuchillo que acaricia sus muslos suavemente...y desgarra un trozo de su piel. No se detiene hay. sube por su estomago y arranca la dermis de tan delicada zona.
Pero no puede gritar.
Siente que se ahoga, que el aire apenas llega a sus pulmones.
Tiembla ante el dolor.
El llanto nubla su vista, pero sabe que el se esta quitando los pantalones. Ya no hay excitación, solo un miedo visceral ante ese ser que la lleva al abismo, la hace conocedora de los placeres y dolores de la carne.
La Sangre y la humedad acumulada hace que el la penetre con fuerza, con brutalidad, mientras cada roce en esos cortes se convierten en fuego liquido manando de cada herida.
La brutalidad del acto es alternado con pequeños arañazos en su rostro y brazos, hasta que finalmente acaba, llenándola de su infame licor de amor.
Con un golpe seco cae inconsciente....para despertar en una silla de calvos de madera. Con un destello parpadeante se hace la luz.
Su cuerpo, adormecido y amoratado. Hay 3 hombres junto a ella. Desnudos y erectos. Llevan mascaras, por lo que no les reconoce. Pero sabe que el esta presente. Conoce ese tatuaje que tantas veces a admirado.
Reconoce sus posturas amenazantes. Las diferentes piezas de metal, las cámaras grabando desde diferentes ángulos su cuerpo....por que ese es su cuerpo.
Frente a ella, varios plasmas retransmiten en directo lo que las cámaras no se pierden.
Su sexo y los cortes de alrededor, su pecho amoratado y las cadenas que caen del techo...cadenas terminadas en anzuelos...aun sueltos.
Su rostro, una unión de lágrimas, horror y sangre.
Sus manos atravesadas en diferentes zonas y atadas al brazo de la silla por los pies. Sus pies más de lo mismo.
En ese momento de lucidez, a la luz de las velas y las pantallas, supo que vería el fin entre aquellas cuatro paredes negras, a manos de 3 hombres.
Y empezó el espectáculo.
Al ritmo de "nowhere to go" de mushroomhead, contemplo como un de ellos la penetraba mientras otro atravesaba sus pezones con los anzuelos que de las cadenas colgaban del techo.
Liberaron su boca de la mordaza solo por el placer de oirla gritar, para luego atar su cabeza a un poste y arrancar dos de sus dientes con unos alicates.
la sangre se escurría por su boca, su pecho, sus manos,...suficientemente doloroso para hacerla permanecer despierta.
La bañaron en semen, cortaron su pelo, arrancaron con unas pinzas los tendones de sus antebrazos...y cuando se desmallaba, cubos de agua helada la traían de nuevo a la realidad.
Hasta el punto de no gritar, de saber que no había retroceso para Sonia, que nadie sentiría piedad y que su cuerpo, cruelmente mutilado, podría alcanzar un sin fin de dolores antes de alcanzar la muerte.
Hasta que al fin, con un susurro, salió tras la cámara, cubierta de pies a cabeza con gasa negra, dejando entrever las suaves formas femeninas y un cuchillo entre los pliegues del vestido, con el que la penetro profundamente y repetidas veces, haciéndola verter sangre coagulada, rajando las formas femeninas que un día fueron suaves....que hace unas horas eran besadas con amor.
Y dejando un reguero en el suelo, un reguero de miedo, amor y sexo.
Hasta caer muerta
Exhalé mi ultimo aliento y yací. El agua hacia ondear mis cabellos. Mi cuerpo, un bulto amorfo sobre el liso mármol.
La sangre cubriendo una gran cantidad de la bañera.
En la vida destile veneno y nunca encontré la forma de sacarlo.
Definitivamente al intentar buscarlo bajo mis venas, solo encontré la sangre.
Este es el relato de un suicidio. mi suicidio. de como lo lleve a cabo todo el mundo sabe.
Del por que, es un privilegio que tendréis que seguir leyendo para que os sea desvelado.
Ante todo e de decir que la muerte no es un fin tan siniestro como en este caso puede parecer.
En absoluto. cuando me llego yo tenia frió y ella me abrazo. no con un abrazo cálido, pero si eterno.
Cuando se llevo mi ultimo aliento, mi ultimo pensamiento, fue tan lleno de color y tan vivido como ningún otro en mi vida.
Algo que merece la pena ver.
Al contrario, mi vida siempre estuvo llena de rojo. Días rojos, sueños rojos.
un rojo tan intenso que no dejaba traspasar ningún otro tono a mi vida.
Y cuando le conocí, el rojo se volvió más intenso, una bienvenida al amor.
El rojo de sus venas, de su corazón, de las peleas y los llantos.
Pero con mi muerte, conocí los matices. El negro en mi funeral, el gris sobre el cielo, el brillo de la voz de un ángel,...
Con mi muerte no tendré nunca más hambre, no sufriré dolor, permaneceré siempre, eternamente junto a ti.
En mi muerte marcaré un vals translúcido junto a nuestras tumbas.
Nuestros labios, sellados por el tiempo en una sonrisa.
La sangre cubriendo una gran cantidad de la bañera.
En la vida destile veneno y nunca encontré la forma de sacarlo.
Definitivamente al intentar buscarlo bajo mis venas, solo encontré la sangre.
Este es el relato de un suicidio. mi suicidio. de como lo lleve a cabo todo el mundo sabe.
Del por que, es un privilegio que tendréis que seguir leyendo para que os sea desvelado.
Ante todo e de decir que la muerte no es un fin tan siniestro como en este caso puede parecer.
En absoluto. cuando me llego yo tenia frió y ella me abrazo. no con un abrazo cálido, pero si eterno.
Cuando se llevo mi ultimo aliento, mi ultimo pensamiento, fue tan lleno de color y tan vivido como ningún otro en mi vida.
Algo que merece la pena ver.
Al contrario, mi vida siempre estuvo llena de rojo. Días rojos, sueños rojos.
un rojo tan intenso que no dejaba traspasar ningún otro tono a mi vida.
Y cuando le conocí, el rojo se volvió más intenso, una bienvenida al amor.
El rojo de sus venas, de su corazón, de las peleas y los llantos.
Pero con mi muerte, conocí los matices. El negro en mi funeral, el gris sobre el cielo, el brillo de la voz de un ángel,...
Con mi muerte no tendré nunca más hambre, no sufriré dolor, permaneceré siempre, eternamente junto a ti.
En mi muerte marcaré un vals translúcido junto a nuestras tumbas.
Nuestros labios, sellados por el tiempo en una sonrisa.
Donde los ángeles
Modo automático encendido, sonreír, reír, hacer comentarios sobre el tiempo.
A veces sincera, otras no tanto. a veces miento, intento no hacerlo.
Me lleno de ego ante un simple "bonita", vacío mis ojos ante un "adiós".
Intento vender, vender, vender, vender, vender, vender,...
Consumismo mientras me consumo.
Calculo el precio mientras pienso en la colada, la fiesta de anoche, mis venas rasgadas.
Ante mis ojos desfilan, sonrisas desdentadas, rostros marchitos veces con un rictus de deshaprovación.
Prótesis dentales, manos artríticas, cabellos grises, piernas con varices.
Las menos veces jóvenes que llenan sus bocas de cielo, encanto, amor, corazón, preciosa e incluso...estas soltera?
Si conoces el paraíso, dame la dirección, pues necesito un lugar donde perderme, donde encontrarme.
Donde los ángeles cierren mis heridas, borrando cicatrices.
Y si muero en el camino antes de encontrarle, que mis restos sean esparcidos por el viento...
A veces sincera, otras no tanto. a veces miento, intento no hacerlo.
Me lleno de ego ante un simple "bonita", vacío mis ojos ante un "adiós".
Intento vender, vender, vender, vender, vender, vender,...
Consumismo mientras me consumo.
Calculo el precio mientras pienso en la colada, la fiesta de anoche, mis venas rasgadas.
Ante mis ojos desfilan, sonrisas desdentadas, rostros marchitos veces con un rictus de deshaprovación.
Prótesis dentales, manos artríticas, cabellos grises, piernas con varices.
Las menos veces jóvenes que llenan sus bocas de cielo, encanto, amor, corazón, preciosa e incluso...estas soltera?
Si conoces el paraíso, dame la dirección, pues necesito un lugar donde perderme, donde encontrarme.
Donde los ángeles cierren mis heridas, borrando cicatrices.
Y si muero en el camino antes de encontrarle, que mis restos sean esparcidos por el viento...
lunes, 17 de enero de 2011
Niebla
La niebla cubria la tierra que pisaba. Cubria mis manos, mis pies, mi alma.
Quiso cubrir mis ojos, pero las lagrimas lo impidieron.
Cuando la rabia se acumula, cuando la esperanza se esfuma, cuando el odio te inunda,...
solo se puede hacer una cosa: vomitar
Y eso hice. Removi las entrañas de la tierra y Vomite las palabras enterradas en mi mente
He de confesar que soy una egocentrica, una muñeca fria, cruel, despiadada y egoista a la que el simple hecho de saberme deseada me hacer prender la llama de mi lujuria. Y es mi amor propio lo que me guia.
Es mi amor propio lo que me dice que debo hacer en cada momento para conseguir cualquier proposito.
No acostumbro perder.
Mis huesos no tocan fondo, mi mirada no tiene limites cuando me miro. Y veo claramente tus intenciones, tus deseos.
Quizas un dia de estos te despiertes y descubras que tu cama sigue vacia, como ayer, como mañana.
Quiso cubrir mis ojos, pero las lagrimas lo impidieron.
Cuando la rabia se acumula, cuando la esperanza se esfuma, cuando el odio te inunda,...
solo se puede hacer una cosa: vomitar
Y eso hice. Removi las entrañas de la tierra y Vomite las palabras enterradas en mi mente
He de confesar que soy una egocentrica, una muñeca fria, cruel, despiadada y egoista a la que el simple hecho de saberme deseada me hacer prender la llama de mi lujuria. Y es mi amor propio lo que me guia.
Es mi amor propio lo que me dice que debo hacer en cada momento para conseguir cualquier proposito.
No acostumbro perder.
Mis huesos no tocan fondo, mi mirada no tiene limites cuando me miro. Y veo claramente tus intenciones, tus deseos.
Quizas un dia de estos te despiertes y descubras que tu cama sigue vacia, como ayer, como mañana.
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